Enviado: 2010-07-22 12:39
Amigos queridos, hemos sido testigos de un milagro. Creo que nuestros hermanos mineros nos recordaron que jamás debemos perder la fe y que la esperanza puede mantenernos vivos y fuertes en los momentos de adversidad.
Abrazos y cariños miles, Gladys Teresita.
