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El atractivo escenario para la carne bovina

Veronica Diaz
El atractivo escenario para la carne bovina Crédito: Carne Bovina
Los precios del ganado han subido hasta 40% este año, impulsados por una tendencia internacional al alza y una fuerte demanda interna, que ha incentivado el aumento de las importaciones. Los productores plantean que es una buena oportunidad para aumentar la masa ganadera.
Este año no solo las Fiestas Patrias han impulsado el consumo de carne y los precios del ganado bovino en las ferias. Ya en el primer semestre los valores anotaron un incremento en torno al 40% respecto del mismo período del año pasado, de acuerdo con los datos de Odepa, impulsados principalmente por una fuerte alza en el consumo de carne en el país y que es descrito como un aumento inédito para el sector.

La mayor demanda local también explicaría el dinamismo de las importaciones de carne registrado entre enero y agosto de este año, de 45% en relación con 2020, provenientes principalmente desde Paraguay y Brasil, donde también se han observado alzas de precios.

‘Desde el punto de vista interno, la demanda ha sido muy fuerte. Hemos visto aumentos en el consumo aparente de carne de 25% en los primeros siete meses de este año’, asegura Rafael Lecaros, gerente general de la Asociación gremial de Plantas Faenadoras y Frigoríficas de Carne (Faenacar).

Si bien al comienzo de la pandemia se esperaba que el consumo de carne bovina podría disminuir, al estar cerrados los hoteles, restaurantes y casinos, en el sector aseguran que ha ocurrido lo contrario, debido a la elasticidad de los ingresos que han traído los retiros de fondos previsionales y los bonos asociados al covid, y al mayor consumo de carnes dentro de las casas.

‘Hemos monitoreado que existe un efecto de desencierro, donde la parte del presupuesto que los chilenos daban a viajes u otras actividades lo han destinado a gustos como hacer un asado con los pocos amigos que pueden ver y a hacer nuevas preparaciones de las carnes dentro de la casa’, explica Rafael Lecaros.

Este último factor favorecería también el consumo de carne nacional, ya que durante este año se estarían buscando más tipos de cortes que los habituales, y la oferta local suma 42 cortes, mientras que los importados son 12 cortes distintos.

‘Existe una alta demanda nacional, con un aumento de 44% respecto a igual período de 2020, que se ve reflejada en el gran volumen de importación. A su vez, los precios de las carnes a nivel internacional han aumentado, particularmente el de ganado de Mercosur, lo que impacta considerablemente en el valor promedio de importación. En menor medida, la disminución en la oferta de novillo nacional y por ende, un aumento de sus precios a productor, han elevado los precios al consumidor’, asegura la directora nacional de Odepa, María José Irarrázaval.

Dinamismo en ferias

El inesperado aumento en el consumo nacional sorprendió a los productores con una masa ganadera disminuida debido a los bajos precios registrados en los últimos años y a los efectos de la sequía en la zona central, que ha ido replegando a la ganadería hacia el sur.

De hecho, la oferta en las ferias había disminuido 6,6% hasta agosto de este año, según Odepa.

Esa situación explicaría la caída de 2,4% que se observó en la producción de carne el primer semestre, donde hubo una baja aún más pronunciada para los novillos, que representan la mitad de las faenas.

‘En ese contexto, donde se topan la menor producción y el aumento en el consumo, vemos que la gente ha preferido consumir carne chilena aunque sea más cara, porque es mejor, y eso ha hecho que los precios del ganado suban’, afirma Alejandro Vial, gerente general de Tattersall Ganado.

También dice que al estar buenos los precios del novillo gordo, los ganaderos están comprando más animales para reposición y que han aumentado las engordas, por lo que también han empujado al alza los precios de los terneros, que están escasos.

‘En las ferias estamos bastante parecidos a un año normal, aunque se ve que hay menos hembras, lo que quiere decir que algo de terneras se está reteniendo, principalmente en Coyhaique y las zonas más crianceras’, asegura.

En cuanto a los precios, plantea que deberían mantenerse altos durante los próximos meses, al menos hasta fin de año, aunque a mediano plazo debería ajustarse levemente el mercado, ya que a contar de diciembre tradicionalmente aumenta la oferta de ganado en las ferias.

‘Yo pienso que el mercado se puede mantener a un buen nivel, porque Chile creció en el segmento de las carnes de calidad, hay muchas marcas y tiendas que la gente ha ido valorando y, como solo producimos el 35% de lo que se consume, creo que ese mercado va a quedar arriba’, dice el gerente de Tattersall Ganado, aunque advierte que también se deben tener en cuenta los movimientos de precios internacionales del rubro bovino.

Altos precios internacionales

No solo las ferias locales han visto alzas en los precios, sino que todos los países productores de carne han registrado una tendencia similar, con aumentos en torno al 30% debido a la mayor demanda global por esta proteína, especialmente desde países como China.

De hecho, en el informe de perspectivas agrícolas de la OCDE y la FAO para 2021 a 2030 se prevé que la producción y el consumo de carne bovina a nivel global aumentarán 6,2% y 6,1%, respectivamente, y que las exportaciones mundiales crecerán 8% al año 2030 debido a una mayor producción en Estados Unidos y los países del Mercosur.

En Chile, el aumento de las importaciones entre enero y agosto vino principalmente desde Paraguay, con un 64% más que en 2020 y un total de 66.856 toneladas, aunque también crecieron en menor medida las internaciones desde Brasil, Argentina y Uruguay.

‘Brasil ha salido un poco de nuestro mercado porque está enfocado en China y, con eso, Paraguay ha estado supliendo el espacio de Brasil, pero no es capaz de abastecer toda esa demanda. La carne brasileña está con muy buena venta, con precios que en enero estaban en torno a US$ 5 mil la tonelada y que hoy está en los US$ 6.800 por tonelada’, dice Alejandro Vial.

En el caso de Argentina, que representa en torno al 14% de la carne bovina que importa Chile, las restricciones a sus exportaciones no serían tan determinantes para mover los precios a nivel local.

‘Los últimos registros indican una moderación de los precios del ganado en el Mercosur, lo que debiese reflejarse en una estabilización en el precio a nivel nacional. Sin embargo, el mercado mundial sigue estando marcado por China, por lo tanto, los precios internacionales, y por consiguiente nuestros precios de importación, están sujetos al comportamiento de dicho mercado’, asegura desde Odepa María José Irarrázaval.

Buenas perspectivas

En el sector coinciden en que los precios altos para el ganado y la carne deberían mantenerse a mediano plazo, quizás no en los niveles que se han registrado estas semanas, pero sí en torno a valores más altos que los observados durante los dos últimos años, lo que sumado a oportunidades de negocios internacionales, abre buenas perspectivas para los productores.

‘Sin duda que esto es un aliciente, un polo de atracción para quienes estamos en la producción ganadera podamos aumentar nuestra masa mediante la retención de vientres o que entren nuevos actores a este proceso para generar ese aumento’, asegura Ignacio Besoaín, presidente de la Federación de Productores de Carne (Fedecarne).

También advierte que hace falta desarrollar políticas públicas y privadas que favorezcan la retención de vientres entre los ganaderos, ya que a su juicio, negocios como las exportaciones de carne y de ganado en pie a China –donde Chile envió 13.390 animales entre enero y julio de este año, según Odepa– estarían afectando la posibilidad de aumentar la masa bovina.

‘Tenemos el nicho de las exportaciones, donde la mayor faena es de vacas en el caso de la carne y los envíos son de vaquillas para el ganado en pie, por lo que son todos vientres y generan desequilibrios porque hay tasas de extracción más altas que las de retención o crecimiento… No digo que sean malos negocios, son atractivos para muchos productores, pero deben tener también una mirada de largo plazo’, plantea.

Desde Tattersall Ganado, empresa que participa en las exportaciones de bovinos en pie, consideran que esa alternativa de negocios no es un obstáculo para aumentar la masa ganadera, sino que un incentivo para los productores.

‘Las exportaciones de ganado en pie pueden ayudar a que la masa ganadera crezca porque el negocio se pone mejor y, cuando eso pasa, la gente invierte más. Está comprobado en los países que exportan animales vivos, como Uruguay, que la ganadería crece. En Chile la masa ganadera cayó porque el negocio era pésimo y hoy tienen más alternativas que hace diez años’, asegura Alejandro Vial.

Más exportaciones

Pese a que Chile no es un país exportador de carne, ya que los envíos no superan el 10% de la producción nacional y casi el 90% se va a China, las plantas faenadoras están buscando nuevas oportunidades.

Una de ellas es la negociación para permitir el acceso de ciertos subproductos bovinos que son demandados en China, las llamadas vísceras verdes, que está avanzada y permitiría que Chile sea el primer país del Mercosur que puede enviarlas.

‘Varios importadores nos han dicho que con tal de tener esos subproductos también nos comprarían la carne, dejando de lado a otros países que no se los pueden vender, por lo que será un gancho muy importante’, asegura Rafael Lecaros.

También se está analizando la posibilidad de exportar carne a los Emiratos Árabes, Indonesia y Malasia, donde existe una demanda atractiva debido a que Australia hoy no es capaz de abastecerlos totalmente, donde requieren la certificación halal.

45% crecieron las importaciones de carne entre enero y agosto.

6,6% ha disminuido la oferta en las ferias este año.

40% ha aumentado el valor del ganado en las ferias.

13.390 animales en pie se han enviado desde Chile a China en 2021.

Fuente: Revista El Campo, El Mercurio
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