Santi Mina, futbolista del Celta de Vigo y compañero de Matías Dituro, fue condenado por la Audiencia de Almería a cuatro años de prisión por abusar sexualmente de una mujer en 2017 en Mojácar (Almería).

En la instancia, la magistrada Társila Martínez absolvió a Mina de la acusación de agresión sexual, por la que el fiscal pedía ocho años de prisión y la acusación particular nueve años y medio de cárcel, condenándolo, finalmente, por el delito de abuso en el que también se le impuso una orden de alejamiento de 500 metros respecto de la víctima durante 12 años y el pago de una indemnización de 50.000 euros.

Por otro lado, su amigo y también futbolista, David Goldar, fue absuelto del delito de agresión sexual que se le imputaba únicamente en la acusación particular, ya que la Fiscalía no ha actuado contra él en la causa, por el que también se enfrentaba a nueve años y medio de prisión.

Por su parte, la defensa de Santi Mina apelará a la sanción: “Considerando la misma no ajustada a derecho y con importantes errores en la valoración de las pruebas practicadas y por tanto de los hechos acaecidos, (la representación letrada de Mina) procederá a interponer el correspondiente recurso de apelación en los próximos días”, indicaron en un comunicado difundido por EFE.

Los hechos que condenan a Mina

Los sucesos por los cuales fue condenado Santi Mina sucedieron el 18 de junio del 2017 en Mojácar (Almería), cuando el entonces futbolista del Velencia se encontraba de vacaciones junto a su amigo David Goldar, que en ese tiempo pertenecía a la cantera del Celta.

En el juicio, los médicos y psicólogos del instituto de Medicina Legal de Almería indicaron que la lesión “genital”, que presentaba la víctima, era “compatible y verosímil” con una agresión sexual. Asimismo, aseguraron que la “sintomatología” de trastorno de estrés postraumático que se le diagnosticó estaba “directamente relacionada” con los hechos que se relataron durante el juicio.

Durante el juicio contra el futbolista, se presentó la declaración de un detective privado contratado por la defensa de Santi Mina. De hecho, La abogada del jugador llegó a preguntar al detective si la víctima “llevaba faldas y ropa ajustada”.