Si hace tres semanas le decías a los hinchas del fútbol italiano que este 2023 estaría marcado por el fracaso, probablemente se habrían reído de ti. Y es que la clasificación de sus equipos a todas las finales de torneos continentales volvía a ubicar al Calcio cerca de la cima del balompié europeo.
Sin embargo, sendas derrotas en cada una de las finales y semifinales que disputaron equipos y selecciones italianas tienen la moral por el suelo en el país de la bota.
El 31 de mayo la Roma de José Mourinho perdió por penales la final de la Europa League ante el Sevilla, marcando el primer fracaso para los equipos de la Serie A en 16 días.
Solo una semana después, la Fiorentina perdía la final de la Conference League ante el West Ham, de Inglaterra, en el último minuto de partido, por lo que las esperanzas de un título continental caían sobre el Inter de Milán.
Si bien, el equipo lombardo pareció sorprender al mundo en la final de la Champions League, el solitario gol de Rodri para el Manchester City volvió a dejar a los italianos con las manos vacías al final de la temporada.
Las fichas puestas en la selección
Pero como el fútbol da revanchas, la selección sub 20 de Italia logró meterse en la final del mundial de la categoría, en Argentina. Al frente tenía a Uruguay, y las expectativas estaban puestas en las promesas del fútbol italiano. Pero el resultado fue el mismo. Un gol en la agonía del partido le dio el título a los charrúas, mientras que la azurra volvería a Europa con la medalla del segundo lugar.
Hoy se cumplieron 16 días desde aquella final perdida por la Roma y, esta vez, la selección adulta de Italia se medía ante España en las semifinales de la Nations League.
Como si fuera una maldición, nuevamente el final del encuentro traería una derrota para los italianos. El verdugo en esta ocasión fue Joselu, quien al minuto 88 de partido selló lo que fueron poco más de dos semanas para el olvido en el Calcio.