La crisis en España es total. Luego del beso sin consentimiento de Luis Rubiales a la futbolista Jenni Hermoso en la premiación de la Copa del Mundo, y ante la negativa del presidente de la Real Federación Española de dimitir, todas las campeonas renunciaron al seleccionado femenino.
A través de un contundente comunicado, 81 futbolistas anunciaron que no volverán a jugar con la selección mientras Rubiales siga al mando de la RFEF.
En el documento, las futbolistas pidieron “cambios estructurales reales, que ayuden a la Selección Absoluta a seguir creciendo, para poder trasladar este gran éxito a generaciones posteriores. Nos llena de tristeza que un hecho tan inaceptable esté logrando empañar el mayor éxito deportivo del fútbol femenino español”.
“Después de todo lo sucedido durante la entrega de medallas del Mundial Femenino, queremos manifestar que todas las jugadoras que firman el presente escrito no volverán a una convocatoria de la Selección si continúan los actuales dirigentes”, sentenció el escrito.
