Un emocionante final tuvo el Mundial de Rugby. Los Canguros de Sudáfrica se impusieron por 12-11 a los All Blacks y se coronaron como los nuevos campeones del mundo por cuarta vez en su historia.
El partido fue apretadísimo en todo momento, pese a que los neozelandeses terminaron con un hombre menos luego de la expulsión de su capitán Sam Cane.
Los sudafricanos dominaron de principio a fin, de hecho, alcanzaron a estar 6-0 arriba en solo 11 minutos de partido.
Luego vino la reacción de los All Blacks, pero no fue suficiente. Los Canguros rápidamente se pusieron 9-3 arriba en el primer tiempo y la tención se apoderaba de los jugadores en el campo de juego. Así fue como a los 33 minutos fue expulsado Sam Cane tras la revisión de Regla Búnker.
Ya en la segunda parte, los neozelandeses lograron apretar el encuentro y quedaron a un solo punto del rival en el minuto 57 del partido.
Finalmente los Canguros se quedaron con el partido y se coronaron campeones del mundo por cuarta vez en su historia.