Julio Soto Ugalde, ex deportista paralímpico, logró un hito mundial al alcanzar la cumbre del Monte Aconcagua, el punto más alto de América con 6.961 metros de altitud. Este logro lo convierte en el primer andinista en completar la ruta 100% a pie, sin prótesis, con dos bastones adaptados y en solo ocho días.
“Entiendo que soy el primer amputado en subir el ´Coloso de América´ en este formato: sin prótesis, con dos bastones, caminando el 100% de la ruta y en un plazo de solo ocho días desde la entrada al parque hasta su cumbre”, afirmó Soto.
El hito fue conseguido el jueves 16 de enero a las 14:30 horas, como parte de su proyecto “Montaña sin Límites: Al Aconcagua en Tres Huellas”, que incluyó ascensos previos al Volcán Osorno, Lonquimay, Llaima, Cerro Pintor, Cerro El Plomo y Volcán Ojos del Salado.
Para compartir la noticia, Alejandro Calvo, compañero de Soto, utilizó un equipo satelital tras enfrentar temperaturas extremas de -30°.
Julio Soto, quien cumplió 35 años en el Campamento Plaza de Mulas el 9 de enero, explicó que su objetivo es inspirar: “Si yo, que tengo una sola pierna, me imagino conquistar una montaña sin límites, ustedes también pueden imaginarse su propia montaña”.
Una historia de resiliencia
Julio perdió su pierna izquierda debido a un cáncer cuando tenía nueve años. Prefiere practicar deportes sin prótesis, destacando en disciplinas como el esquí adaptado, donde representó a Chile en los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2018 en Corea del Sur. Actualmente, es médico traumatólogo en Puerto Montt.
Inicios de la aventura
La expedición comenzó en noviembre de 2023 cuando Alejandro Calvo, fundador de la Corporación América 6000, le propuso el desafío. “Fueron meses de preparación integral, subiendo cerros y volcanes para aclimatar y fortalecer capacidades físicas”, detalló Calvo.
Una odisea de alto riesgo
El Aconcagua tiene el índice de mortalidad más alto en Sudamérica, con aproximadamente tres fallecimientos anuales, causado por el mal de altura y los cambios climáticos extremos. Entre 2001 y 2012, 33 personas murieron de las 42.731 que intentaron alcanzar su cumbre, lo que refleja una tasa de mortalidad de 0,77 por cada 1.000.
El Proyecto “Montaña sin Límites” marca un antes y un después en el montañismo mundial, inspirando a personas con discapacidades a ver la vida llena de oportunidades y posibilidades.