Los “primos Grimalt”, Marco y Esteban, que se han ganado el corazón de los chilenos en la arena del voleibol playa, mostraron su lado más personal en una reciente entrevista donde recordaron algunos de los momentos más complejos de su carrera
“Ha sido un 2025 con altos y bajos, desde la parte deportiva y desde lo emocional”, confesó Esteban en una entrevista junto a su primo Marco en Máximas, de TNT Sports.
“Perdimos a nuestro entrenador hace dos meses, estábamos con él desde 2018, fue algo repentino y nos descolocó mucho. Pero para nosotros es una motivación extra para seguir haciendo lo que amamos”. Marco agregó: “Fue mucho más que un entrenador, era como un padre, un amigo, un psicólogo. Lo que nos transmitía fue siempre muy rico y lo vamos a llevar siempre con nosotros”.
La conversación también abordó el duro proceso que enfrentó su familia cuando la madre de Esteban fue diagnosticada con cáncer.
“Fue una noticia que nos pegó muy fuerte”, relató el hijo Grimalt. “Las quimios y radios empezaron en 2019, justo cuando comenzábamos el circuito internacional. Ganamos los Panamericanos y esa medalla fue un premio al partido que ella le ganó a la vida. Cuando volvió a casa sana, le puse la medalla de oro y fue un momento que vale mucho más que cualquier triunfo deportivo”.
Los primos recordaron además la complicidad que los ha mantenido unidos desde la infancia. “Somos primos hermanos, nos conocemos desde chicos y nunca hemos tenido un enojo como para pensar en separarnos”, dijo Esteban. Marco complementó: “Los roces existen, pero son dentro de la cancha. Afuera seguimos siendo primos hermanos, y al nivel que estamos, sabemos que los detalles marcan la diferencia”.