Novak Djokovic no para de recibir malas noticias. Tras ser deportado de Australia y quedar al margen del primer Grand Slam de la temporada, el serbio se quedaría fuera del próximo Roland Garros. Esto, luego que el Gobierno francés anunciara que exigirá esquema de vacunación completo a aquellos que compitan en el torneo que se celebrará entre el 22 de mayo y el 5 de junio.
Pero no es todo. Porque de no vacunarse, Djokovic tampoco podría asistir al US Open ni a los Master 1000 de Indian Wells, Miami y Cincinnati debido a las normativas que existen en algunos territorios de Estados Unidos.
Esta situación ha provocado la inquietud de sus auspiciadores. Lacoste, por ejemplo, termina su vínculo este año con el número uno del mundo y ya manifestaron que revisarán con el jugador los eventos de las próximas semanas.
Pero no es la única marca que genera grandes ganancias al tenista. Hublot, Asics y Peugeot son otros nombres que habitualmente acompañan a Nole. Según Forbes, sus ingresos anuales por patrocinios suman un total de 30 millones de dólares (26 millones de euros), lo que lo sitúa como el 46º deportista mejor pagado del mundo.
Por ello, existe incertidumbre por si los auspiciadores mantendrán su apoyo a Djokovic o se desvincularán de él. Para Francesc Cruces, director del máster en Sports Management de EAE Business School, el problema no está en que se pueda perder los próximos torneos por no estar vacunado, sino por incumplir con las normas. “Si él hubiera sido honesto y no hubiera ido a Australia, la gente le hubiera respetado, la relación con las marcas no se hubiera resentido”, dijo en diálogo con El País.
Una situación compleja que pareciera estar lejos de terminar.