Damián Pizarro fue confirmado como refuerzo en Racing de Avellaneda, su nuevo club tras el fin anticipado del préstamo en el Le Havre de Francia. El delantero chileno estuvo varias semanas sin un destino claro, con Colo-Colo apareciendo inicialmente como una opción que finalmente no prosperó en Macul.
Con el correr de los días, el atacante formado en Pedrero comenzó a ser vinculado con ‘La Academia’, negociación que terminó por concretarse. De esta manera, Pizarro regresará a Sudamérica para sumarse a La Academia a préstamo desde Udinese, acuerdo que incluye una opción de compra al término de la cesión.
Su arribo a Argentina no pasó desapercibido. Esto ya que en su última experiencia en Francia, Pizarro apenas disputó 26 minutos repartidos en dos partidos oficiales, sin goles ni asistencias, quedando lejos de consolidarse y generando dudas en parte de la prensa trasandina.
Decisión monetaria
Tras la derrota del cuadro de Avellaneda contra Gimnasia de La Plata en un duelo válido por la primera fecha del Campeonato, el técnico de Racing, Gustavo Costas, fue consultado en conferencia de prensa por las razones que llevaron al club a apostar por el joven chileno.
El entrenador fue directo al explicar la operación, dejando una frase que rápidamente se viralizó. “Damián es un nueve muy potente. Es un jugador fuerte y es una carta que teníamos que jugarnos por la economía de Racing”, aseguró.
Costas también puso énfasis en la edad y el margen de crecimiento del atacante, relativizando su presente inmediato. “Es un chico de 20 años. Apareció a los 18 muy bien, tiene características bien de 9. Es fuerte, pero todavía le falta…”, agregó, dejando en claro que el club apuesta a su proyección más que a un impacto inmediato.