Al final de la temporada del fútbol chileno finalizará el ciclo del argentino Gustavo Álvarez al mando de la Universidad de Chile, quien este lunes en conferencia de prensa confirmó que tras la última fecha dejará de ser el entrenador del cuadro azul.
“Quiero ser bien claro y expresar mi sentir. Siento un profundo desencuentro entre la razón y el corazón. El corazón me enamora de este club y la razón ve un profundo desgaste que justifico”, afirmó.
En un claro mensaje a la dirigencia del club, Álvarez deslizó que “los proyectos deportivos tienen que tener recursos humanos y de infraestructura proporcionales a esos objetivos, y que las grandes utilidades vayan emparejadas con los logros deportivos”.
“Si no van de la mano, lo pagan los jugadores, los entrenadores y lo sufre el hincha”, sentenció.
Respecto al cierre del campeonato, donde aún le restan dos partidos a la U. de Chile, Álvarez confirmó que “tengo la energía y compromiso para estos dos partidos, pero creo que lo mejor para el año que viene es que la U de Chile cambie de entrenador, es lo más saludable para todos”.
“No tengo ninguna propuesta de trabajo. En enero quiero recargar energías. Se necesita ese cambio de entrenador y que se adapte a los objetivos del club, convencer de algo que no pude”, agregó.
“Mi continuidad en el club no la puedo condicionar a si tengo una oferta de trabajo o no. Yo estoy diciendo que hay un desgaste, donde no pude convencer a una dirigencia, que respeto sus objetivos, sus planificaciones, pero a mi criterio no coinciden con lo que el club necesita y lo que yo veo que el club necesita”, añadió.
“A partir de ahí, digo lo mejor es traer un entrenador que se alinee con esos objetivos o que los pueda convencer, cosa que yo no pude”, cerró.