Un desconocido pasaje de su vida reveló el actor Pipo Gormaz, protagonista de El jardín de Olivia, en el podcast Lunes Completo, conducido por el comediante Alex Ortiz.
Durante la conversación, el actor recordó sus primeros años como artista, cuando decidió probar suerte en España realizando teatro callejero junto a un grupo de colegas chilenos.
La experiencia de Pipo Gormaz en Europa
Gormaz tenía entre 20 y 21 años cuando se trasladó a Europa. Vivió cerca de un año y medio en el país, alojando en un galpón tomado.
Ese espacio, explicó, lo convirtieron en un centro cultural, desde donde partían a distintos festivales de teatro callejero en varias ciudades de España.
“Vivíamos ahí, armamos un centro cultural y viajábamos por festivales de teatro lo más que podíamos”, comentó sobre ese intenso y formativo periodo artístico.
Todo iba bien hasta que un inesperado descuido en Granada terminó de golpe con su estadía en el continente.
El error que lo llevó a ser deportado
“Justo antes de irnos de Granada y volver a Barcelona, yo paré a mear en un arbolito, en un parque”, relató entre risas el actor.
Ese acto bastó para que la policía lo detuviera. Como no tenía los papeles en regla, las autoridades decidieron deportarlo inmediatamente a Chile.
“No me dejaron entrar a la Comunidad Europea por 3 años, después de que me deportaron por echar la meá”, reconoció Gormaz, todavía sorprendido por la severa sanción.
También afirmó que el trato a los chilenos no era el mejor en ese entonces: “Te escuchaban el acento y al tiro: ‘Ah, chileno no’”.
Pese al mal momento, Francisco Gormaz no renunció a su carrera. Luego de la deportación se trasladó a Brasil, donde continuó actuando en espacios callejeros.
Tras eso, estuvo cinco años fuera de la televisión, hasta que regresó con nuevos proyectos, primero en Gemelas de Chilevisión y ahora en Mega.
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