Alexis Sánchez atraviesa un momento crucial tanto en lo personal como en lo profesional. Recientemente, el delantero chileno anunció que será padre por primera vez junto a su pareja, la modelo rusa Alexandra Litvinova, generando gran emoción en su círculo cercano. Con 36 años, el “Niño Maravilla” se prepara para asumir un nuevo rol familiar, mientras su carrera futbolística encara un escenario incierto.
A pocos días del inicio de la Serie A, Sánchez aún no tiene un rol definido en Udinese. Tras regresar al club italiano la temporada pasada, el delantero no se integró de inmediato a la pretemporada y ha tenido que lidiar con tensiones con el técnico Kosta Runjaić, que lo relegaron a un papel secundario en la campaña anterior.
A pesar de recibir ofertas de distintos clubes alrededor del mundo incluyendo Arabia Saudita, la MLS y equipos sudamericanos, Sánchez decidió quedarse en Europa, priorizando la competitividad deportiva por sobre los contratos más lucrativos. La permanencia también responde a motivos personales: la compleja obtención de visa para su pareja habría dificultado un traslado a Estados Unidos, mientras que Litvinova reside con él en Friuli, región donde se ubica Udinese.
El delantero sumó recientemente sus primeros 40 minutos de la temporada en un amistoso contra Cjarlins Muzane, de la Serie D italiana. Aunque el marcador fue adverso, su participación marcó un retorno simbólico a la cancha, con miras a integrarse plenamente al equipo.
Por ahora, Alexis Sánchez continuará en Udinese, equilibrando el desafío de mantenerse competitivo en Europa con la preparación para la llegada de su primer hijo, un capítulo que lo proyecta hacia nuevas prioridades fuera del fútbol.