En un nuevo capítulo del programa Mamá por siempre, Alison Mandel abrió su corazón y repasó con honestidad su intenso camino hacia la maternidad.
En conversación con María Luisa Godoy, reveló detalles del proceso de adopción de su hija Mila, los tratamientos de fertilidad para tener a Baltazar y las dificultades del posparto.
“Elegimos el camino de la adopción, un camino muy largo, mucho más largo que hacerse un in vitro. Estuvimos muchísimos años, casi cinco”, explicó.
Luego continuó: “Por suerte nuestra familia ya está completa. Al fin tengo a mi niñita”.
“Se activaba a las 4 AM”: El desafío de criar a Baltazar
Alison también compartió cómo fue convertirse en madre por primera vez. “Tuve dos pérdidas antes de Baltazar. Él es por in vitro, fue un tratamiento de fertilidad”, recordó.
El parto también fue complejo. “Tenía placenta oclusiva… me desangré postparto dos veces. Entonces, me tuvieron que hacer transfusiones de sangre”, contó.
A poco de eso comenzó la pandemia, y Alison tuvo que enfrentar una nueva dificultad: el trastorno severo del sueño de su hijo. “En una noche buena despertaba 15 veces y en una noche normal unas 22 veces”, relató. “Probé de todo, incluso medicación, y nada funcionaba”, señaló.
“Una vez le dieron melatonina de liberación prolongada… Baltazar eran las 4 de la mañana y se activó, agarraba los juguetes y tocaba el piano”, recordó.
El regreso a los escenarios: Viña 2024 y un nuevo comienzo
Este cansancio extremo la obligó a detener su carrera. “Pensé que nunca iba a retomar mi carrera. Para hacer stand up necesito estar muy alerta”, explicó.
En ese periodo creó el podcast Primerizas, donde habló de la maternidad sin romantizarla. “Se me iba la onda sin dormir”, confesó.
El cambio llegó cuando Baltazar pidió dormir solo. Con eso, mejoró su descanso y también su energía para volver a los escenarios.
Así fue como llegó a presentarse en el Festival de Viña del Mar 2024, marcando un punto de inflexión en su vida profesional. “Ese show es súper importante. Me vestí como quise, dije lo que quise, nadie me cambió nada en el guion”, destacó.
En ese festival no solo recibió una Gaviota, sino también recuperó su confianza. “Esto es por mí y por mis compañeras”, afirmó emocionada.
Finalmente, reflexionó sobre el tipo de madre que quiere ser. “Me gustaría que me recordaran como una mamá presente… que si tienen algo importante, quieran contármelo primero a mí”.