Después de casi cuatro décadas al frente de la edición estadounidense de Vogue, Anna Wintour dejará oficialmente su cargo como directora para enfocarse en responsabilidades más amplias dentro del grupo editorial Condé Nast, según confirmó este miércoles una fuente de la empresa.
La noticia, inicialmente revelada por Daily Front Row, causó gran impacto en el mundo de la moda. Sin embargo, Condé Nast precisó que Wintour no se retira, sino que continuará como directora de contenidos de Condé Nast y directora editorial global de Vogue, funciones que asumió en 2020 como parte de una reestructuración interna del conglomerado.
Según informó la compañía, se creará un nuevo cargo para liderar específicamente la edición estadounidense de Vogue, lo que permitirá a Wintour, de 75 años, concentrarse plenamente en su gestión a nivel global y estratégico.
Wintour llegó a Vogue en 1988, sucediendo a Grace Mirabella. Su primera portada, que rompió esquemas al mostrar a una modelo con jeans y un suéter de alta costura, marcó el inicio de una era que transformó la revista en ícono absoluto de la cultura de la moda. Durante su gestión, posicionó a Vogue como la “biblia de la moda” y convirtió la gala del MET en el evento social más importante del mundo de las celebridades y el diseño.
Más allá del papel, su influencia trascendió hacia el cine y la cultura pop. Conocida por su característico corte de cabello, gafas oscuras Chanel y carácter firme —que le valió el apodo de “Nuclear Wintour”—, fue la inspiración para el personaje de Miranda Priestly en la película El diablo viste a la moda (2006), interpretado por Meryl Streep.
Actualmente, su rol como directora de contenidos globales de Condé Nast incluye la supervisión editorial de medios como Vanity Fair, GQ, AD, Glamour, Bon Appétit y Condé Nast Traveler, entre otros, con excepción de The New Yorker.
La decisión de designar un nuevo responsable para Vogue Estados Unidos se enmarca en una estrategia iniciada hace cuatro años por Condé Nast para unificar sus equipos editoriales bajo una visión global. Así, este nuevo puesto se sumará a los ya existentes en países como Japón, Reino Unido, Francia, España e India, consolidando un modelo editorial internacional más integrado.
El cambio representa un nuevo capítulo en la trayectoria de Anna Wintour, una figura clave en la historia de los medios y la moda, que seguirá definiendo tendencias y liderando desde las alturas de la industria global.