La actriz francoitaliana Claudia Cardinale falleció este martes a los 87 años, según confirmó su agente Laurent Savry. La intérprete murió “junto a sus hijos” en su hogar en Nemours, cerca de París.
Cardinale fue una de las grandes figuras del cine de los años 60 y trabajó con algunos de los directores más importantes de la época, entre ellos Luchino Visconti, Federico Fellini, Sergio Leone, Richard Brooks y Henri Verneuil. Savry destacó que deja “el legado de una mujer libre y llena de inspiración, tanto en su vida como en su carrera artística”.
Nacida el 15 de abril de 1938 en Túnez, entonces protectorado francés, Cardinale inició su trayectoria tras ganar un concurso de belleza en 1957. Su debut en el cine fue con Goha (1958), junto a Omar Sharif, y pronto alcanzó fama mundial con clásicos como Rocco y sus hermanos (1960), El gatopardo (1963), 8½ (1963), Hasta que llegó su hora (1968), Érase una vez en el oeste (1968), La pantera rosa (1963) y Fitzcarraldo (1982).
A lo largo de su carrera, recibió numerosos reconocimientos, incluyendo el León de Oro Especial del Festival de Venecia en 1993 y un César honorífico por su contribución al cine francés. Además, fue embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO, impulsando la defensa de los derechos de la mujer.
Claudia Cardinale deja un legado imborrable, como símbolo de talento, libertad y elegancia en la historia del cine mundial.