En la edición de este 31 de diciembre de El Medio Día, Daniel Fuenzalida se tomó unos minutos para compartir una sincera reflexión sobre el año que termina, marcado por desafíos personales y laborales que lo llevaron a replantearse varios aspectos de su vida.
El animador reconoció que 2025 fue un período especialmente complejo, en el que enfrentó conflictos públicos y decisiones difíciles, como el término de su vínculo profesional con Rosario Bravo y su salida del podcast Cómo están los weones. Aun así, enfatizó que su balance final está atravesado por la gratitud, destacando que mantiene su salud y sus principales fuentes de trabajo en radio y televisión.
Fuenzalida explicó que, tras dejar atrás algunos proyectos, optó por hacer una pausa necesaria. En septiembre viajó solo a Brasil, experiencia que describió como un proceso de introspección y autocuidado. Según relató, este viaje tuvo como objetivo ponerse a prueba frente a una enfermedad que definió como “traicionera”, en clara alusión a su lucha contra las adicciones.
El comunicador señaló que esa instancia fue clave para reafirmar su fortaleza personal y recordar todo lo que ha construido: su hija, su trabajo, su centro de rehabilitación Contradicción y una extensa trayectoria en los medios. “No podía permitir que la enfermedad me ganara”, expresó, destacando que logró superar ese momento y que, tras ello, comenzaron a surgir nuevas oportunidades.
Finalmente, Daniel Fuenzalida llamó a no quedarse anclado en los episodios difíciles, asegurando que los tropiezos no pueden opacar más de dos décadas de carrera. Con esa convicción, cerró el año proyectándose con optimismo y aprendizaje hacia lo que viene.