Durante una conversación en “Sígueme”, Daniela Aránguiz recordó una anécdota que vivió cuando formaba parte de Mekano. Según relató, todo comenzó con un inesperado regalo que recibió en el camarín del programa juvenil.
La panelista aseguró que tenía entre 17 y 18 años cuando recibió un enorme ramo de flores mientras participaba en el espacio de Mega.
El ramo de flores que recibió Daniela Aránguiz
Al recordar ese episodio, Aránguiz contó que el regalo llegó acompañado de una tarjeta con un mensaje que llamó su atención.
“Yo estaba en Mekano, tenía 17 ó 18 años, y me llegó un ramo de flores gigante al camarín”, relató.
De acuerdo con su versión, la dedicatoria destacaba su participación en el programa y expresaba el interés del remitente por conocerla.
“Estas flores son para la flor más hermosa del ramillete Mekano”, recordó sobre parte del mensaje.
La comunicadora agregó que la tarjeta también incluía una invitación para encontrarse en una discoteca y un número de contacto.
“Me encantaría conocerte. Este es mi número de teléfono. Por favor, llámame. Estaré en la discoteque no sé cuánto”, señaló.
Posteriormente, reveló que quien firmaba la tarjeta habría sido el exfutbolista Frank Lobos, lo que sorprendió a varios de los panelistas del programa.
“Un beso, Frank Lobos”, recordó que decía el escrito.
El encuentro que recordó en televisión
Según contó Aránguiz, en ese momento no conocía al exjugador, por lo que fueron sus compañeros de Mekano quienes la animaron a acudir al lugar para agradecer el gesto.
La panelista explicó que esa noche salió junto a amigas del programa y más tarde llegó hasta la discoteca donde, supuestamente, estaría esperando el exfutbolista.
“Estaba vestida de Mekano, era un viernes, terminamos súper tarde (el programa)”, recordó.
Ya en el recinto, comenzó a buscar a la persona que le había enviado las flores. “Llegamos al VIP y yo digo ‘quién será'”, relató.
Según su relato, el encuentro fue breve y decidió retirarse tras agradecer el detalle. “Hola. Vine a agradecerte las flores, pero me tengo que ir. Chao”, recordó entre risas.
Pese a ello, aseguró que aún guarda un buen recuerdo de aquella situación ocurrida hace más de dos décadas.
“Lo encontré muy jugado y, hasta el día de hoy, después de 24 años, le agradezco las lindas flores”, cerró.