El grupo musical Zúmbale Primo rompió su silencio tras la polémica por su presentación en el cierre de campaña de José Antonio Kast.
A través de una extensa declaración, los artistas detallaron las consecuencias profesionales y personales que han enfrentado, yendo mucho más allá de las críticas en redes sociales.
La agrupación fue clara en señalar que su participación fue estrictamente laboral. “La decisión de presentarnos en un cierre de campaña política nunca fue un acto de militancia, ni un gesto ideológico. Fue, como siempre, un trabajo más. Un escenario más”, explicaron.
Las consecuencias inesperadas
Según su relato, el impacto ha sido profundo. “No se trató solo de insultos o amenazas encubiertas. Lo que más golpea es ver cómo colegas y pares nos cierran las puertas; cómo amistades eligen alejarse”, confesó el grupo.
Una de las revelaciones más duras fue la cancelación de compromisos formales. Mencionaron específicamente que la Municipalidad de Iquique canceló un evento sin explicaciones, a pesar de tener un acuerdo confirmado.
La pérdida de camaradería musical
El golpe más personal vino de su propio círculo artístico. “Incluso los amigos músicos que teníamos pactados para acompañarnos en el cierre de la Teletón, músicos con los que habíamos trabajado y confiado, nos dieron la espalda”, compartieron.
Esta situación los llevó a plantearse preguntas fundamentales. “Uno inevitablemente se pregunta: ¿Este es el precio que debemos pagar? ¿Es justo?”, reflexionaron sobre el costo de aceptar un trabajo en el actual clima político.
La polarización como telón de fondo
Los artistas analizaron el contexto que generó esta reacción. “Vivimos en un país tan polarizado que cualquier decisión laboral se interpreta como una postura política”, señalaron.
Reiteraron su independencia ideológica. “Nosotros no pertenecemos a ningún sector. No estamos inscritos en ninguna vereda. Nuestro único bando es la música”, afirmaron con contundencia.
El compromiso inquebrantable con la música
Pese a las adversidades, el grupo se mostró firme en sus principios. “Zúmbale Primo no es de izquierda ni de derecha. Zúmbale Primo es esfuerzo, sacrificio, profesionalismo y amor por la gente”, sentenciaron.
Finalizaron con un mensaje de resiliencia. “Seguimos aquí, con la conciencia tranquila. No escondemos nada. No renegamos de nuestro trabajo. No pedimos permiso para hacer música”, declararon.