El cierre del bloque de humor en la última noche del Festival de Viña 2026 no solo estuvo marcado por risas y ovaciones. Tras recibir la Gaviota de Plata y la Gaviota de Oro, Pastor Rocha tomó la palabra y sorprendió al público con un mensaje cargado de reflexión sobre el sentido de su personaje y su relación con la fe.
En un tono mucho más íntimo que el de su rutina, el comediante explicó el origen de su propuesta humorística y el propósito detrás de su estilo, que mezcla religión con observación social.
Una reflexión sobre la fe y el humor
Durante su intervención, el artista dejó claro que su intención no es burlarse de las creencias religiosas, sino cuestionar ciertas prácticas que, según señaló, han causado daño.
“El Pastor Rocha es un personaje que no nació para burlarse de la fe de nadie. El Pastor Rocha nació para desnudar aquellos abusos, aquellos miedos que disfrazaron de fe”, expresó, generando un momento de silencio y atención total en la Quinta Vergara.
“Yo creo en un Dios que tiembla cuando utilizan su nombre para humillar a otros”, agregó.
El mensaje llegó después de una rutina exitosa que le permitió conquistar al “Monstruo” y obtener ambas Gaviotas, consolidando uno de los triunfos del humor en esta edición del certamen.