Si hay un programa que marcó a gran parte de una generación de Hispanoamérica, ese es 31 minutos, la recordada serie infantil chilena que hoy vuelve a estar en la palestra. Y uno de sus protagonistas es Daniel Castro, quien a sus 47 años vuelve a escena en uno de los períodos más activos para esta exitosa apuesta que se acerca a sus 25 años desde su lanzamiento, combinando giras, conciertos y un nuevo largometraje.
Este año el guionista, intérprete y titiritero quien se encuentra residiendo en Frutillar, pero viaja ocasionalmente a la capital por temas laborales, retomó su lugar en la productora Aplaplac para participar en proyectos como el Tiny Desk Concert en Washington y la filmación de la película Calurosa Navidad, ya disponible en Amazon Prime Video tras su estreno esta semana.
¿Pero quién es este creador que está dando que hablar? Nacido en Hamburgo, Alemania, en 1978, Castro creció entre Muppets, Plaza Sésamo y las películas que veía una y otra vez en el videoclub. “Ver y rever cintas fue mi primera escuela. Mis recuerdos más antiguos están ligados a los títeres”, recuerda. Más tarde estudió en el Colegio Alemán; y tras egresar de la Escuela de Cine de Chile, cofundó en 2000 el colectivo La Nueva Gráfica Chilena, un espacio que impulsó el diálogo creativo que marcaría su desarrollo artístico.
Ese amplio bagaje le permitió integrarse a 31 Minutos en 2003, convirtiéndose en una de las figuras clave del proyecto, donde dio vida a personajes centrales como Policarpo Avendaño, Calcetín con Rombos Man, Bombi el Zombie, Huachimingo, Mico el Micófono y decenas de secundarios, además de aportar guiones, canciones y segmentos emblemáticos. “La creación es colectiva, porque ajustamos ideas, melodías y voces entre todos”, señala. En cuanto a su vínculo actual con los títeres y la música, comenta que le siguen entusiasmando los proyectos basados en este género creativo. “Trabajar con ese tono que me gusta centrado en el humor, así como las obras musicales con foco en la composición, es una de mis tantas pasiones”, indica.
Amplio universo de ideas
Castro también ha participado en diversas producciones infantiles como Block!, Clarita, Diego y Glot, Muelines y Horacio y los Plasticines, además de la serie Huaquimán y Tolosa. Fue asimismo guionista de Historia de un Oso, el cortometraje chileno ganador del Óscar, trabajando de la mano junto a Gabriel Osorio. “Mi labor consistió en transformar la idea inicial en un guión sólido, buscando una lectura que fuera a la vez íntima y universal, por lo que ese reconocimiento confirmó la calidad creativa que existe en Chile”, comenta.
En cuanto a la vigencia de 31 Minutos, el creador destaca el cuidado creativo del equipo. “Protegemos a los personajes y el tono del programa. No tratamos a los niños con condescendencia; trabajamos con humor y sin moralejas forzadas”, enfatiza.
Precisamente, fue ese sello el que llevó al programa infantil a lograr una exitosa participación en el reciente Tiny Desk de NPR, una experiencia que, a juicio de Castro, exigió precisión y adaptación escénica. “Ensayamos muchísimo y cuando terminamos, sentí esa mezcla de concentración y alegría que deja una función bien preparada”, relata.
De cara a lo que viene, el multifacético intérprete anticipa que continuará vinculado a 31 Minutos y colaborando con creadores afines, con el deseo de explorar nuevas tecnologías, abrir espacios de cruce creativo y robustecer proyectos colectivos. Además, adelanta que entre sus proyectos está el fortalecimiento del ecosistema cultural de la Cuenca del Lago a través de iniciativas como Teatro del Lago, Menos Uno Cine y La Casona, mientras avanza en una antología de cuentos prevista para 2026, con lo cual busca posicionar a Chile como referente del desarrollo creativo en la región.