Un momento de profunda emoción se vivió en televisión luego de que Willy Sabor no lograra contener las lágrimas durante un despacho en vivo desde Lirquén, localidad de la Región del Biobío duramente golpeada por los incendios forestales.
El panelista del programa Hay que decirlo llegó hasta la zona para conocer en terreno la realidad de las familias afectadas, muchas de las cuales lo perdieron todo tras el avance del fuego que arrasó con viviendas completas.
Un viaje solidario que terminó en quiebre emocional
La visita de Willy Sabor a Lirquén tenía como objetivo concreto entregar ayuda directa, incluyendo la donación de una vivienda a una mujer de 79 años que quedó sin hogar producto del siniestro.
Sin embargo, al recorrer el sector y conversar con los vecinos, el impacto emocional fue mayor de lo esperado, especialmente al dimensionar la magnitud del daño provocado por los incendios.
Durante el contacto en vivo con el estudio en Santiago, el comediante comenzó relatando la situación con evidente preocupación, pero poco a poco su voz se fue quebrando.
“Por favor, no nos olvidemos. Falta mucho. Son más de cuatro mil casas que se quemaron, así que falta mucha ayuda”, expresó, apelando directamente a la audiencia.
El llamado que conmovió a los televidentes
Visiblemente afectado, Willy Sabor realizó una sentida petición que rápidamente se viralizó en redes sociales, marcando uno de los momentos más emotivos del programa.
“Amigos de Chile que están viendo el programa, por favor, no los dejen botados porque está la cagada aquí”, dijo entre lágrimas, sin poder ocultar la angustia que le provocó lo que estaba viendo.
El comediante destacó además la calidez humana de los vecinos, pese a la tragedia. “Hay niños, hay familias completas. La gente es tan buena, te saludan, son cercanos. Siento la tristeza y por eso me embarga”, confesó.
Aun así, también resaltó la esperanza que percibió en la comunidad. “Estoy muy feliz de poder ayudar y espero que sigan ayudando. Por favor, se los pido, no olviden a la gente de Lirquén”, recalcó.
Una realidad que sigue siendo crítica
Ya con algo más de calma, Willy explicó que la emergencia continúa y que la ayuda sigue siendo insuficiente para la magnitud del desastre.
“Hay un hospital de campaña, hay comunidades cristianas que llevan más de 24 días acá. Este es solo un sector, pero son más de cuatro mil casas las que se quemaron”, detalló.
El rostro televisivo enfatizó que la reconstrucción será larga y que el mayor riesgo es que, con el paso de las semanas, la tragedia quede en el olvido.
Un compromiso que va más allá de la televisión
Antes de cerrar su despacho, Willy Sabor asumió un compromiso personal con los afectados, asegurando que su presencia en la zona no será algo puntual. “Ojalá que no pase lo que ha pasado otras veces, que no se olviden de esta gente”, señaló con convicción.
“Yo me comprometo a venir cada cierto tiempo, a saber cómo están y ver qué más podemos hacer por esta gente linda. Son gente de trabajo, de familia, muy cariñosa”, concluyó.
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