Un inesperado y escandaloso quiebre profesional y personal sacude al mundo del espectáculo chileno, luego de que se filtrara el fin del programa ¿Cómo están los weones?.
La información fue revelada por el sitio Infama, que detalló las tensiones entre Daniel Fuenzalida y Rosario Bravo, lo que terminó por derrumbar su proyecto conjunto y su estrecha amistad.
El quiebre comenzó con una marca registrada
El conflicto habría comenzado cuando Rosario Bravo descubrió que Fuenzalida registró el nombre del programa a su nombre, sin informarle. “En enero de este año Rosario se enteró y se sintió traicionada”, reveló Sergio Rojas en el programa “Que te lo digo”.
Según el periodista, Rosario fue advertida sobre la situación legal de la marca, lo que generó un quiebre inmediato. “Esto es peor, porque apenas partió el programa él lo inscribió y ella no sabía”, detalló.
Infama complementó que Rosario cuestionó la transparencia con la que se estaban manejando algunos temas internos. Esta tensión fue creciendo con el paso de los días, hasta volverse insostenible.
El ambiente de trabajo se volvió incómodo, y la amistad terminó de muy mala manera. Tanto así, que los panelistas incluso se preguntaron en tono irónico qué harán ahora con el tatuaje que ambos se hicieron juntos.
La versión de Daniel Fuenzalida y el crecimiento de Bravo
“La cosa venía súper desgastada, se veía que esa mirada ya no estaba presente”, señaló Luis Sandoval. Sergio Rojas, por su parte, citó una impactante frase del animador: “¿En qué momento creé este monstruo?”.
Todo habría comenzado cuando Rosario, que inicialmente era una figura anónima, comenzó a ganar notoriedad en TikTok al empoderarse de la frase icónica del programa: “¿Cómo están los weones?”.
“La inscripción del nombre fue una acción preventiva para proteger la marca”, se defendió Fuenzalida en un comunicado leído por Sandoval. Pero Rojas fue más tajante: “No lo hace por una cuestión preventiva, es una cosa económica”.
A esto se suma otra polémica. Rosario fue sindicada como una de las causantes del quiebre amoroso de Fuenzalida con su pareja, lo que terminó por profundizar aún más el distanciamiento entre ambos.