El formato vertical sigue ganando terreno en la televisión chilena, y Canal 13 confirma que no piensa bajarse de la tendencia. Luego del éxito arrollador de sus primeras dos mininovelas digitales, la señal televisiva anunció una ambiciosa apuesta para este 2026: estrenará 10 nuevas mininovelas verticales, una por mes.
Se trata de un formato que se consolidó durante 2025 con las historias “Mi boda es una trampa” y “El obrero que me enamoró”, las cuales superaron los 25 millones de visualizaciones en las plataformas digitales del canal, incluyendo Instagram, TikTok, Facebook, YouTube Shorts y la app 13Go.
Canal 13 marca pauta con innovación digital
“Estamos muy contentos y orgullosos del trabajo hecho con nuestras mininovelas“, declaró Cristián Hernández, director digital de Canal 13. “Fuimos pioneros con ellas en nuestro país y hoy vemos cómo el resto de los canales sigue esta tendencia de hacer ficción en los códigos de consumo actual”, agregó.
Según informó el canal, las 10 nuevas producciones se lanzarán mensualmente desde marzo hasta diciembre, y abordarán una variedad de géneros, temáticas y estilos narrativos, con elencos que combinarán rostros reconocidos con talentos emergentes.
Cada historia está pensada para conectar directamente con las audiencias digitales, en especial las más jóvenes, que consumen contenido desde sus teléfonos móviles y buscan formatos breves, ágiles y de alto impacto emocional.
13Go y redes sociales como plataforma principal
Además de los estrenos mensuales, Canal 13 reforzará la presencia de sus mininovelas en 13Go, su app de contenido bajo demanda, y en sus redes sociales oficiales. Este año también reestrenó en formato vertical la icónica serie juvenil “El blog de la Feña”, generando aún más tráfico a sus plataformas.
“Con la misma calidad que distingue a los productos del 13, nos lanzamos en el desafío de potenciar este género y ser los primeros en Chile ahora en dar a conocer que haremos una mininovela por mes”, sostuvo Hernández.
Así, Canal 13 consolida su liderazgo en ficción digital y demuestra que las mininovelas verticales llegaron para quedarse, marcando una nueva era en la forma de contar historias en Chile.