Durante la edición del after de Fiebre de Baile emitida la noche del lunes, Emilia Daiber conversó con Francisco Reyes, quien enfrentó una compleja presentación marcada por problemas con el elemento que debió utilizar en su coreografía: un paraguas que terminó jugándole en contra.
La dinámica de la jornada contemplaba duelos con accesorios y, pese a sus esfuerzos, el actor no logró convencer al jurado, que finalmente le otorgó la victoria por unanimidad a Raimundo Cerda, dejando a Reyes sin votos a su favor.
Más allá del traspié en escena, el intérprete aprovechó el espacio para referirse por primera vez a la crítica realizada hace algunas semanas por Vasco Moulian, quien cuestionó su participación y la de Gabriel Urzúa, señalando que ambos debían abandonar pronto el programa porque, a su juicio, no generaban contenido atractivo fuera de la competencia.
Reyes respondió sin rodeos. “Estoy muy de acuerdo con Gabo en esto. En ningún momento se me pidió interpretar un personaje para estar acá; yo defiendo mi lugar desde el baile”, expresó.
Sobre la postura del jurado, fue aún más directo. “Si le parece fome, está bien, entiendo su línea editorial. Pero creo que, además de seguir ese enfoque, Vasco tiene pocas herramientas técnicas, y por eso se aferra a ese tipo de comentarios”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó la profundidad de las evaluaciones del crítico: “Sus comentarios son muy pobres. No hay mucho conocimiento técnico, entonces sus apreciaciones me resultan débiles”.
Consultado sobre si estas declaraciones lo afectan o lo motivan, Reyes aseguró que no lo vive como una competencia personal. “Ha criticado mil veces mi baile, pero mi crítica hacia él como jurado es que le faltan herramientas”, recalcó.
Finalmente, sostuvo que, aunque comprende que Moulian busca apelar al personaje televisivo, cuando se trata de analizar baile “queda corto muchas veces”.