Antonio y Pedro Campos, hijos del actor Cristián Campos y de la actriz Claudia di Girolamo, abordaron públicamente el vínculo actual con su padre tras la denuncia por presunto abuso sexual presentada por su hermana, Raffaella Di Girolamo. Ambos relataron su testimonio en una entrevista concedida a El Mercurio, donde explicaron cómo se enteraron de la acusación y por qué decidieron respaldar a su hermana.
Según señalaron, fue en diciembre de 2022 cuando su madre los convocó a una reunión familiar junto a Raffaella para informarles sobre los hechos denunciados. Pedro Campos precisó que en ese encuentro se les comunicó el relato completo del presunto abuso, lo que marcó un antes y un después en la relación familiar.
Posteriormente, los hermanos sostuvieron una conversación directa con su padre, la que calificaron como especialmente dura. Antonio Campos afirmó que, durante ese diálogo, Cristián Campos no dio respuestas claras ni mostró la actitud que ellos esperaban, lo que profundizó el quiebre.
De acuerdo a sus declaraciones, uno de los episodios que más les llamó la atención fue cuando el actor aludió a su actual esposa, María José Prieto, como parte de su defensa, mencionando que ella había vivido una experiencia de abuso en su infancia. Pedro explicó que su padre comparó esa situación con la de Raffaella, cuestionando por qué una habría logrado rehacer su vida y la otra no, pese a que según los hermanos él aún no reconocía la existencia de los hechos denunciados.
Ambos coincidieron en que ese tipo de comentarios encendieron las primeras alertas. Antonio señaló que, en ese momento, su padre se refirió a Raffaella como una persona abusada, lo que les resultó especialmente inquietante.
La conversación incluyó otros dichos que los hermanos calificaron como perturbadores. Según relataron, Cristián Campos habría mencionado una antigua relación con una ex pareja y la hija menor de ella, haciendo una comparación que los dejó profundamente impactados. Pedro aseguró que debieron detenerlo y recordarle que estaba hablando de una menor de edad.
Además, indicaron que durante el intercambio su padre evitaba mirarlos a los ojos y que tuvieron que insistir para obtener respuestas claras. En ese contexto, le consultaron directamente por la existencia de fotografías de Raffaella desnuda, las cuales según explicaron fueron un elemento clave para reforzar su convicción sobre la veracidad del relato de su hermana.
Antonio recordó que, tras conocer esos antecedentes, evocó discusiones familiares de su infancia relacionadas con fotografías tomadas por su padre, lo que adquirió un nuevo significado con el paso del tiempo. Afirmó que, al pedir explicaciones, Cristián Campos no negó los hechos y respondió con descalificaciones hacia Raffaella.
Finalmente, los hermanos señalaron que las imágenes mencionadas fueron determinantes para formarse una opinión clara. “Las fotos fueron un factor decisivo para nosotros y reforzaron nuestra convicción de que lo que Raffaella relató era cierto”, concluyó Antonio Campos.