“El rucio de los cuchillos” inició su tercera semana de funciones con una importante presencia de estudiantes en la Sala Antonio Varas del Teatro Nacional Chileno.
En total, 335 asistentes llegaron a la jornada, que contó con grupos escolares provenientes de cuatro comunas de la Región Metropolitana.
Participaron estudiantes del Liceo de Aplicación de Santiago, Liceo Experimental Artístico de Quinta Normal, Colegio San Lucas de Lo Espejo y Colegio San Luis Undurraga de Quilicura.
La obra corresponde a una crónica naturalista ambientada en la vida nocturna santiaguina de los años sesenta y presenta las historias de tres personajes marcados por la marginalidad.
La puesta en escena sigue a Guille, Tolo y Rucio, interpretados por Camila Brito, Alexis Moreno y Diego Varas, respectivamente.
Rucio es un joven prostituto que acaba de salir de la cárcel y decide refugiarse en un hotel debido a su temor frente a la injusticia policial.
La historia aborda las experiencias de sus protagonistas desde la violencia normalizada, la marginalidad y los deseos de venganza, elementos que atraviesan el desarrollo del montaje.
“El rucio de los cuchillos” generó diálogo con estudiantes
Luego de la función, los estudiantes participaron en un conversatorio junto al elenco, instancia destinada a resolver sus preguntas y profundizar en las distintas temáticas presentes en la obra.
Uno de los profesores que acompañó a los estudiantes destacó la experiencia de acercarse al teatro mediante este tipo de actividades.
“Considero que esta es una obra que permite a los estudiantes conocer realidades que los hacen tomar conciencia. Visitar el teatro es una experiencia muy enriquecedora; la escenografía, la música y las actuaciones son muy llamativas”, señaló.
La jornada también incorporó actividades de mediación y apresto teatral para algunos de los estudiantes antes de ingresar a la función.
En particular, alumnos del Colegio San Luis Undurraga participaron en un taller guiado por Angélica San Martín, profesional a cargo de esta labor en el marco del Programa de Apoyo a Teatros Universitarios.
La actividad buscó acercar a los jóvenes al funcionamiento de una sala, explicar los distintos roles vinculados al teatro y abordar la importancia del público dentro de la experiencia escénica.
Esteban Rojas, profesor de música del establecimiento de Quilicura, valoró la iniciativa.
“Los chiquillos tenían la necesidad de integrarse al mundo de la cultura, así que buscamos llegar a este espacio a través del Teatro Nacional Chileno. Es una excelente instancia para que entiendan cómo funciona el teatro y se acerquen a esta experiencia”, comentó.