Tras diez años de ausencia en el país, The Chemical Brothers regresó a Chile con una presentación que confirmó su vigencia dentro de la escena electrónica internacional. El dúo británico se presentó en Espacio Riesco, recinto que se convirtió en el punto de encuentro para miles de asistentes que esperaban su retorno desde su última visita en 2016.
El proyecto liderado por Tom Rowlands y Ed Simons ofreció un DJ set estructurado con precisión, combinando clásicos de su catálogo como Galvanize, Star Guitar y Hey Boy, Hey Girl, con las piezas más destacadas de su último álbum, For That Beautiful Feeling, todo a través de transiciones que tomaban por sorpresa hasta los más fanáticos entre los asistentes.
Durante la noche, el dúo recorrió distintos momentos de su trayectoria, reafirmando su influencia en la evolución del big beat y la música electrónica de gran escala. La puesta en escena, acompañada de un despliegue visual comparable solo con su identidad artística, reforzó el enfoque inmersivo del espectáculo y evidenciando el nivel de detalle técnico que caracteriza sus presentaciones en vivo.
El público, compuesto tanto por seguidores de antaño como por nuevas generaciones, respondió de manera sostenida a lo largo del set, haciéndose escuchar con un estruendo inconfundible cada vez que un clásico de hace décadas hacía retumbar Espacio Riesco. Esa transversalidad generacional no solo habla de la popularidad del dúo, sino también de su capacidad para mantenerse relevante en un circuito que cambia constantemente.
Más allá de la expectativa generada por su regreso, la presentación destacó por su solidez y por reafirmar el peso cultural que The Chemical Brothers mantienen dentro de la música electrónica contemporánea a más de 35 años de su debut en la escena.
Así y todo, su retorno a Chile no se limitó a un gesto nostálgico, sino que funcionó como una confirmación de su vigencia artística, trascendiendo géneros y casillas en la búsqueda de un objetivo en común, volar el techo de cualquier recinto con bajos intensos y agresivos, una fórmula exitosa, que los ha consolidado como uno de los más importantes de la escena del rave internacional.