Julia Fernandes abrió su corazón en el podcast “Dale Color” de Eugenia Lemos, donde habló de los duros momentos que vivió cuando llegó a Chile hace diez años.
La modelo brasileña conversó con Eugenia Lemos en el tercer capítulo de la quinta temporada del programa, donde relató cómo el país la empujó a modificar su apariencia para poder encajar.
“Me empezó a dar vergüenza”: el choque cultural al llegar a Chile
Fernandes recordó que al principio se vestía con ropa de su país natal, pero las reacciones que recibía en la calle la hicieron sentirse incómoda.
“En Chile, 10 años atrás cuando llegué te miraban mucho, entonces uno se ocultaba, no se atrevía tanto”, expresó en el espacio de moda.
Luego añadió: “Cuando llegué a Chile, la primera vez, yo usaba unos short minúsculos, era mi ropa de Brasil, y la gente me miraba por la calle, te bocinaban, te gritaban y yo decía ‘no puedo más salir así’, me empezó a dar vergüenza”.
La brasileña también compartió una anécdota sobre cómo se sentía cuando salía a bailar. Su experiencia estaba muy lejos de lo que se esperaba en ese momento.
“Sentía que cuando iba a las discos parecía un travesti, iba con unos tacones, con aros, una ropa apretada y todas las chicas con pantalón, botas y poleras, más convencional (…) imagínate con esta voz, la gente de verdad dudaba. Algunos me decían ‘qué linda, de verdad parece mujer’, claro con esta voz. Me lo tomaba siempre con humor”, afirmó.
La presión por cambiar su imagen: “Preferían siempre a una chica con el pelo liso”
Julia también abordó una de las mayores inseguridades que la marcaron desde pequeña: su pelo afro.
“Me daba mucha inseguridad el afro de mi pelo, era difícil tenerlo. Antes el afro no era tan usado, no era bonito. Lo bonito era la chica con el pelo liso. Si a esa edad hubiera aprendido a lidiar con mi pelo, no lo hubiera alisado nunca”, expresó.
La presión para cambiar no vino solo desde la calle. También sintió que debía adaptarse para conseguir oportunidades laborales en el mundo del modelaje: “Tomé la decisión de alisarme el pelo en Chile, porque me dijeron que no trabajaban con esta imagen por el tema del modelaje, no sabían lidiar con el pelo afro. Acá en Chile preferían siempre a una chica con el pelo liso, porque era más fácil”.
Incluso en lo personal, Julia recibió comentarios sobre cómo debía vestirse, especialmente cuando tuvo una relación con un joven de una familia reconocida.
“Tenía un pololo cuico, de una familia muy importante acá en Chile, y me decía: ‘Tú tienes que vestir esto, porque esto es cuico (…) me daba un uniforme de cuica, jajá’”, reveló.
Y aunque reconoce que aprendió a vestir de forma más formal, también dejó claro que su libertad de expresión ha ganado terreno con el paso del tiempo.
“Entonces aprendí a vestir elegante, de una manera más formal, me gusta ser distinta (…) ahora que estoy más vieja digo: ‘me importa una raja’, hago lo quiero, me mantengo, pago mis cuentas, soy feliz”, cerró en la conversación.