La vida personal y profesional de Carolina Arregui atraviesan uno de sus momentos más significativos. A solo dos meses del fallecimiento de su esposo, el cirujano plástico Roy Sothers, la actriz ha vuelto a los sets de grabación como parte del elenco de la nueva teleserie de Mega, Aguas de Oro.
Con 59 años y una trayectoria consolidada en la televisión chilena, Arregui se incorpora a esta ambiciosa producción dramática dirigida por Quena Rencoret, compartiendo roles con figuras como Álvaro Rudolphy, Héctor Noguera y Paola Volpato. El proyecto marca su retorno a la ficción en un contexto personal profundamente desafiante.
Una vuelta marcada por el amor y la promesa
Durante la promoción de la teleserie, Arregui fue consultada por los medios sobre cómo ha enfrentado este retorno, tan cercano a la pérdida de su pareja. “Pensé que me iba a costar un poco retomar, pero cuando uno hace promesas, las promesas se cumplen”, expresó con honestidad.
La actriz confesó que este regreso no solo responde a lo profesional, sino también a un compromiso emocional. “Estoy trabajando desde el amor, viviendo momentos muy bonitos. Siento que estoy cumpliendo algo…”, dijo, dejando entrever que su decisión va más allá de lo laboral.
Un homenaje silencioso
La actriz también se refirió al recuerdo de Roy Sothers, con quien compartió más de 20 años de vida. “Desde el lugar donde esté, creo que se siente orgulloso de mí. Estoy haciendo esto con alegría, con compromiso, como a él le hubiese gustado”, afirmó con emoción.
Sothers falleció en mayo de este año, producto de un cáncer gástrico. Sus cenizas fueron esparcidas en Chiloé, un lugar que la familia consideraba muy especial.
Un nuevo ciclo en pantalla
Aguas de Oro es la decimoquinta producción de Rencoret en Mega y actualmente se encuentra en etapa de grabación. Su estreno está previsto para las próximas semanas y se espera que sea uno de los platos fuertes del canal en el segundo semestre.
Con este nuevo proyecto, Carolina Arregui vuelve a conectar con el público desde un lugar distinto: el de quien transforma el dolor en arte y el recuerdo en fuerza. Su regreso no solo emociona a sus seguidores, sino que también pone en valor la resiliencia que muchas veces habita detrás de escena.