Las recientes tensiones que se viven en Venezuela también han abierto espacio para reflexiones personales. En ese contexto, Mariana Derderián compartió una mirada íntima sobre su país de origen y las diferencias culturales que percibió al regresar a Chile durante su infancia.
La actriz, nacida en Venezuela y criada allí durante sus primeros años, abordó el tema en el podcast Más que titulares, donde habló desde su experiencia familiar y emocional. “Soy venezolana y sé que lo que voy a decir no le va a gustar a todo el mundo, pero me parece honesto decirlo”, señaló de entrada, recordando que su niñez en el país caribeño fue profundamente feliz, antes de que sus padres decidieran volver a Chile para estar cerca de su familia.
Derderián describió la Venezuela de esa época como un lugar marcado por la cercanía entre las personas y una forma de vivir más espontánea. Según explicó, la alegría, la música y la manera de enfrentar las dificultades formaban parte de la vida cotidiana. “Era un país muy alegre, con gente abierta, liviana, que enfrentaba los problemas de otra forma”, expresó.
Al comparar esa realidad con su llegada a Chile, la actriz reconoció haber experimentado un choque cultural. Relató que le llamaba la atención la forma en que las personas solían preguntar por datos materiales o sociales, como el lugar donde vivía o los bienes que tenía su familia, lo que interpretó como una necesidad de clasificar o encasillar a los demás.
En esa línea, Derderián reflexionó sobre ciertos rasgos culturales del país, apuntando a una mayor preocupación por la apariencia y las etiquetas sociales. Incluso mencionó elementos simbólicos, como la geografía chilena, para explicar una idiosincrasia que a su juicio contrasta con la vivida en Venezuela.
Para cerrar, recordó escenas de su infancia en Caracas, donde personas de distintas realidades convivían con naturalidad. “Podías ver una casa grande junto a un rancho y aun así la gente compartía”, comentó, destacando que esa mezcla social contribuía a una sensación permanente de alegría y comunidad.