Una noche de emociones intensas se vivió en Mundos Opuestos, cuando varios participantes abrieron su corazón y compartieron dolorosos recuerdos que marcaron su infancia.
Alan, uno de los más conmovidos por la entrevista que lideró Sergio Lagos, decidió hablar por primera vez de su historia personal tras escuchar el testimonio de Evelyn.
Evelyn recordó el abuso que sufrió y la pérdida de sus padres
La atleta contó que perdió a sus padres cuando tenía solo 9 años, ambos víctimas de la diabetes en un intervalo de apenas cuatro días.
Desde entonces fue criada por su tío Omar, a quien hoy llama “papá”. Además, reveló que fue víctima de abuso infantil, al igual que tres de sus cinco amigas más cercanas.
“Te rompe como niña”, confesó Evelyn, y explicó que esa vivencia fue la razón por la que decidió estudiar Educación Física y trabajar con niños vulnerables.
Alan se acercó a hablar con ella luego del programa y relató una historia igual de impactante, que hasta entonces había mantenido en silencio.
Alan: “Vi mucha violencia intrafamiliar y lo normalicé”
Alan reveló que su madre fue apuñalada mientras estaba embarazada de él, y que creció en un ambiente marcado por la violencia y las drogas.
“Vi mucha violencia intrafamiliar y lo normalicé. Desde muy chico me metía a defender a mi mamá”, confesó el joven con emoción.
A raíz de estos conflictos, fue separado de sus padres por decisión de las autoridades, y en ese periodo vivió una de sus peores experiencias: fue víctima de abuso.
“Me alejaron de mis papás sin que yo supiera por qué. Cuando quedé solo, pasé por esas cosas que contaste tú”, le dijo a Evelyn.
Gracias a su abuela, logró salir adelante. Ella hizo los trámites para obtener su custodia definitiva y lo crió con esfuerzo, aunque la relación no siempre fue fácil.
“Mi viejita sufrió mucho. Me agarró rechazo cuando crecí, y eso me dolía. Seguramente me veía como mi papá, y me hacía responsable de la separación”, explicó.
Sobre su padre, expresó que era “muy inteligente”, pero cometió errores graves. “Mi papá no tuvo papá, vivió con hambre, en pobreza extrema y rodeado de violencia”, recordó.
A pesar del dolor, Alan destacó que lo peor ya quedó en el pasado. “Todo lo malo me pasó de niño, ahora me espera una vida bacán. Estoy preparado para todo”, concluyó.