La comediante Maly Jorquiera abrió un capítulo desconocido de su vida personal y relató el complejo momento que enfrentó después del nacimiento de su hijo Lucas, fruto de su relación con el también comediante Sergio Freire.
En el más reciente episodio del videopodcast “Bendis”, espacio que conduce junto a Verónica Calabi, la actriz contó detalles del traumático episodio que vivió tras su parto y que, según su relato, la dejó al borde de la muerte.
La intérprete aseguró que durante el proceso posterior al nacimiento de su hijo enfrentó una serie de complicaciones médicas que atribuye a una negligencia médica.
Maly Jorquiera recordó el complejo momento tras su parto
Según relató la comediante, el nacimiento de Lucas fue mediante un parto asistido con fórceps.
Tras el procedimiento, Jorquiera comenzó a sentir fuertes dolores abdominales mientras permanecía en su habitación, pero señaló que sus molestias no fueron tomadas con la gravedad que esperaba.
La comediante explicó que sus síntomas fueron minimizados por algunos profesionales, quienes, según su testimonio, argumentaron que por dedicarse a la actuación podía estar exagerando la situación.
Sin embargo, con el paso de las horas, su estado empeoró y comenzó a sufrir una hemorragia masiva junto con constantes episodios de desmayo.
Fue en uno de esos momentos cuando Maly aseguró haber vivido una experiencia que marcó profundamente su vida.
“El dolor era tanto que me fui al cielo, de verdad. Vi la luz al final del túnel y vi a mi difunta mamá”, relató durante la conversación.
La comediante explicó que en ese momento sintió la presencia de su madre fallecida y recordó el diálogo que habría tenido con ella.
“Le decía ‘mamá, no me hagas devolverme, estoy sufriendo mucho’, y mi mamá me dio la vuelta y me dijo ‘devuélvete, anda a vivir lo que yo viví con ustedes’”, contó.
El procedimiento de emergencia que enfrentó
Maly Jorquiera relató que posteriormente el equipo médico detectó una situación de extrema gravedad.
De acuerdo con su testimonio, tras el parto no se habría realizado una limpieza adecuada del útero, lo que habría provocado una acumulación de restos de placenta y sangre.
Ante la urgencia del caso, la comediante explicó que un ginecólogo tuvo que realizar un procedimiento manual de emergencia en la misma habitación para retirar dichos elementos.
Según señaló, la intervención se realizó sin anestesia debido a la gravedad del momento y fue clave para estabilizarla.
La actriz recordó que, tras el episodio, quienes estaban presentes tuvieron que asistirla para que recuperara la conciencia.
“Cuando reaccioné, la gente me estaba cacheteando para que volviera”, afirmó.
Su mensaje sobre la violencia obstétrica
A pesar del impacto de lo ocurrido, Maly Jorquiera explicó que en ese momento decidió concentrarse en su recuperación y en disfrutar los primeros días junto a su hijo.
La comediante señaló que la situación pudo haber tenido consecuencias legales, pero que prefirió enfocarse en su bienestar y en el vínculo con su recién nacido.
Ahora, años después, decidió compartir su experiencia para visibilizar situaciones relacionadas con la violencia obstétrica y acompañar a otras mujeres que han pasado por episodios similares.
Jorquiera aseguró que busca abrir una conversación sobre la importancia de escuchar a las pacientes y tomar en serio sus síntomas durante procesos médicos.