Lucero volvió a recordar una de las historias más comentadas de su paso por Chile: el breve romance que vivió con Felipe Camiroaga a comienzos de los años 90.
Durante una conversación en el podcast “Cara a Cara con Rodner”, la cantante mexicana habló con franqueza sobre cómo surgió el vínculo con el recordado animador y por qué, pese a la intensidad de esos días, la relación no logró proyectarse en el tiempo.
Ambos se conocieron durante el Festival de Viña del Mar de 1992, instancia en la que coincidieron como jurados del certamen.
“Cuando fui al Festival de Viña del Mar, ya era joven, una mujer joven, y conocí a Felipe Camiroaga, que era un presentador guapísimo”, recordó.
Un romance breve, pero intenso
Lucero describió aquella etapa como una conexión inmediata, marcada por encuentros fuera de las actividades del festival y momentos compartidos en la costa.
“Fueron pocos días, pero de verdad que nos enamoramos. Era como ‘¿qué cosa es esta?’. Como un romance de verano exprés que son lo máximo”, relató.
La artista también recordó que solían salir a caminar por Reñaca y Viña del Mar durante la noche, en medio de una relación que avanzó rápidamente durante esos días.
Después del festival, el vínculo no se cortó de inmediato. La cantante contó que ambos volvieron a verse cuando sus respectivas agendas y viajes lo permitían.
Sin embargo, con el tiempo terminaron enfrentándose a una realidad que hacía difícil mantener una relación formal: ambos tenían carreras consolidadas en países distintos y ninguno estaba dispuesto a abandonar su camino profesional.
“No podemos ser novios en la vida porque no nos vamos a ver nunca, porque mi carrera yo no la voy a dejar, tu carrera no la vas a dejar”, recordó sobre aquella conversación.
A pesar de esa decisión, Lucero reconoció que ambos imaginaron lo que podría haber ocurrido si las circunstancias hubieran sido distintas.
“Qué triste, porque podíamos haber sido una pareja muy linda. Él lo dijo también en una entrevista”, señaló.
La reflexión de Lucero años después
La cantante también se refirió a la muerte de Camiroaga y reconoció que, con el paso del tiempo, llegó a cuestionarse cómo habría sido su historia si hubieran continuado juntos.
“¿Te imaginas que si nos hubiéramos casado o que hubiéramos sido novios? Tal vez no se hubiera subido a ese avión, pero tal vez sí”, comentó.
Finalmente, Lucero cerró su recuerdo con una reflexión sobre el destino y las relaciones que marcan una etapa de la vida.
“A veces las cosas son para ti o no son para ti, las personas son para ti o no. Yo creo que hubiéramos sido muy felices, pero no sé qué hubiera pasado el día en que dejó de estar”, expresó.