La cruda realidad detrás de las cámaras del late show “Todo Va a Estar Bien” salió a la luz. El canal Vía X despidió a su animador, Juan José Lavín, y a todo el equipo del programa, en una medida que tomó por sorpresa a los trabajadores.
Lo más impactante es que la producción les hizo grabar un último capítulo sin informarles previamente sobre el fin del espacio. En ese episodio, transmitido en vísperas de Año Nuevo, Lavín de 59 años se despidió de los televidentes como si fuera una simple pausa navideña.
La despedida en pantalla que nadie sabía que era la última
Con un gorro y guirnaldas alusivas, y junto al invitado Pablo Flamm, Lavín cerró el programa con un mensaje lleno de esperanza para el nuevo año. “Nos vamos a ir, se nos fue, se nos acabó el tiempo… Nos falta poquito para irnos de este 2025”, dijo el conductor.
Luego, en un momento que hoy adquiere un tono agridulce, se despidió prometiendo un reencuentro: “Señoras y señores, ha sido un gusto estar con ustedes este año… Un abrazo mío, de todo el equipo, y nos reencontramos, si Dios quiere, el próximo lunes”.
El fin de un ciclo y el despido masivo del equipo
La temporada 2025 del programa había comenzado en marzo, con Lavín reemplazando sin problemas a Eduardo de la Iglesia. El periodista mostró una faceta más lúdica y con sentido del humor, combinada con su conocido análisis de contingencia.
Sin embargo, tras la grabación de ese episodio festivo, la dirección del canal tomó la decisión de terminar el programa y prescindir de todo su personal. Junto a Juan José Lavín, fueron despedidas al menos dos profesionales más y el dúo de músicos que acompañaba el espacio.
El final de “Todo Va a Estar Bien” deja en evidencia las difíciles condiciones que a veces se viven en la televisión, donde un equipo completo se entera de su despido solo después de haber grabado, con una sonrisa, lo que sería su última emisión.