Una noche cargada de emociones se vivió en “Mundos Opuestos”, el exitoso reality de Canal 13, donde Marlen Olivari enfrentó su duelo número 12 contra Mario Ortega, y no logró vencerlo.
A pesar de darlo todo en una prueba exigente que requería equilibrio, concentración y fuerza, la showoman no pudo evitar la eliminación.
Antes del enfrentamiento, Marlen reconoció sentirse más tranquila que en ocasiones anteriores. “Antes era terrible, desgarrador, estresante… Ahora estoy disfrutando todo”, dijo, asegurando que competiría con todo su corazón. “Estoy en llamas, estoy eléctrica… Fue una prueba increíble y estoy feliz”, expresó tras su salida definitiva del encierro.
Su eterno rival, Daúd Gazale, tuvo palabras de admiración para ella: “La concentración que le pone en todas las pruebas llama la atención. En la adversidad es donde más empuja y nunca afloja”.
Princeso recordó su tormentosa relación fuera del reality
Uno de los momentos más emotivos del capítulo fue protagonizado por Leonardo “Princeso”. En conversación con Chilota, el ex “La Vega” abrió su corazón y contó cómo fue su quiebre sentimental tras salir del encierro.
“Mi ex, Mary, no me apoyó cuando estaba adentro. Yo le decía ‘espérate un poco’, pero se psicosió con los comentarios en redes sociales. Cuando todos me odiaban, ella no estuvo”, relató, visiblemente afectado.
Dash respaldó su testimonio y aseguró que la mujer solo lo quería cuando todo iba bien. “Eso no es apoyar. Y cuando ya saliste todo pulento, ahí te apoyó con todo…”, dijo con ironía.
“Me decía que era un fracasado”
Princeso fue más allá y reveló que tras un intento de reconciliación, la relación terminó por una salida a Viña del Mar. “Le pregunté si iba a llegar, me dijo que no… Así que tomé mis maletas y me fui a la casa de mi mamá. No hablé más con ella”, confesó.
El golpe más duro fue cuando recordó las duras palabras de su expareja: “Me decía que era un fracasado de mi…”. Su testimonio dejó en evidencia una etapa marcada por el dolor emocional, la falta de apoyo y el quiebre definitivo de una relación que no logró sobrevivir a la presión externa.