La relación entre Rebeca Naranjo y Nano Calderón, hijo de Raquel Argandoña, enfrentaría un complejo momento.
Tras semanas de rumores, indirectas y publicaciones crípticas, la influencer venezolana decidió romper el silencio. No desmintió el quiebre, pero sí puso un límite: “Mi vida privada es justamente eso, privada”.
Las especulaciones sobre una posible ruptura entre Rebeca Naranjo y Nano Calderón comenzaron hace semanas. Ambos dejaron de compartir contenido juntos y las indirectas no tardaron en aparecer.
La venezolana reposteó un reel con una frase que llamó poderosamente la atención: “Salvé tu reputación al no contar mi parte de la historia “. Además, compartió otra imagen con un mensaje directo: “Me quieres venir a mentir a mí que si no lo sospecho, lo sueño y si no lo sueño me lo cuentan”.
El viaje de Nano a México
El contexto agrega más leña al fuego. Nano Calderón se encuentra de viaje en México, donde ha compartido registros de fiestas nocturnas junto a amigos, además de ostentar fajos de billetes.
La ausencia de Rebeca Naranjo en sus publicaciones y la nula interacción entre ambos en redes sociales alimentó las teorías de una posible ruptura.
Mientras él disfruta en el Caribe, ella se mantiene en Santiago enfocada en su rutina diaria, compartiendo contenido ligado a su entrenamiento y a su círculo cercano, donde destaca su amistad con Joyce Castiblanco.
El límite de Rebeca
En medio del creciente interés público, Rebeca Naranjo decidió referirse directamente a las especulaciones. A través de sus historias de Instagram, expresó su incomodidad frente a la exposición.
“Últimamente han sido semanas en las que muchas personas han estado indagando, preguntando y sacando conclusiones sobre mi vida personal”, escribió la influencer.
Y luego llegó la frase que lo decía todo: “Quiero dejar algo muy claro: mi vida privada es justamente eso, privada “.
Aquí puedes ver la publicación de Rebeca Naranjo: