Robbie Williams sorprendió a sus fanáticos al revelar que enfrenta problemas de salud que afectan su desempeño en los escenarios. El cantante británico, de 51 años, explicó que fue diagnosticado con TDAH (trastorno de déficit de atención con hiperactividad) y recientemente descubrió que también tiene síndrome de Tourette.
“Me di cuenta de que tengo síndrome de Tourette, pero no lo expreso. Son pensamientos intrusivos que ocurren”, afirmó durante un pódcast, precisando que no manifiesta tics físicos, pero sí sufre episodios mentales característicos del trastorno.
El artista reconoció además que la idea de presentarse ante multitudes le genera ansiedad: “La gente piensa que debería emocionarme al ver estadios llenos, pero en realidad estoy aterrorizado”.
A pesar de estos desafíos, Williams sigue activo en la música, aunque sus declaraciones han generado preocupación entre sus seguidores y destacado la importancia de visibilizar la salud mental en la industria artística.