Sergio Freire atraviesa un intenso año, marcado tanto por su vida personal como por su carrera. Se refirió por primera vez a cómo enfrenta su presente tras el quiebre con Maly Jorquiera, con quien mantuvo una relación de más de una década y dos hijos en común.
Pese a la polémica generada por la infidelidad que terminó con la relación, el humorista asegura que su trabajo no se ha visto afectado. “Por suerte, mi vida personal con mi vida profesional no chocan”, sostuvo, añadiendo que actualmente disfruta de un monólogo que considera de lo mejor que ha hecho en los últimos cinco o seis años.
Según Freire, su nuevo espectáculo ha recibido una gran respuesta del público: “Este monólogo me tiene feliz, la gente que va también lo nota. Estoy volviendo a un estilo de comedia similar al de mi primer Festival de Viña (…) Profesionalmente, todo anda en orden”.
Un futuro sobre grandes escenarios
El actor no descarta presentarse en el Movistar Arena, pero afirma que aún no es el momento. “Tendría que afinarlo más, quizás volver al Festival de Viña antes de dar ese paso”, comentó, recordando que ya actuó en el recinto en un show conjunto con Fabrizio Copano.
Freire también valoró el crecimiento del stand up en Chile y cómo este formato ha ganado un público cada vez más amplio. “El stand up llegó para quedarse. Cuando hay un buen Festival de Viña, a todos los comediantes nos llega ese impulso”, aseguró.
Entre el escenario y las redes
Si bien reconoce que las plataformas digitales han sido clave para la masificación de la comedia, el humorista prefiere no involucrarse demasiado. “Las redes ayudan a viralizar chistes en segundos, pero yo las veo poco. Tengo un equipo que se encarga de eso. Prefiero la vida real por sobre la ‘matrix’ que pueden venderte las redes sociales”, concluyó.