En el pasado Festival de Viña del Mar la comediante Jani Dueñas fue uno de los fracasos sobre el escenario y a meses de su presentación hizo una autocrítica al respecto.
En conversación con Revista Sábado Jani contó primero por qué aceptó ir al Festival de Viña, señalando que “cuando me preguntaban, yo decía que no quería ir porque no me sentía preparada. Pero algo pasó en el camino que luego de Netflix, de la revista Time, yo me tenté, me seduje un poquito con la transversalidad, y de tratar de llevar lo mío a un público más masivo y ver qué pasa”.
Respecto a la situación que vivió al ser “pifiada”, dijo que lo sintió “como un accidente. A un choque en moto contra un árbol. O correr una maratón, llegar a la meta y que te agarren a patadas”.
“Mi mánager me fue a buscar al escenario con cara de funeral y yo estaba con un extraño ataque de risa nerviosa. Luego llegaron los ejecutivos a mi camarín, todos con cara de funeral y yo echando la talla. Yo creo que estaba en adrenalina profunda”, continuó relatando Dueñas.
“Yo siento que la gente no logra entender que uno sale de ahí sin saber muy bien lo que pasó. Para mí ha sido un misterio, y todavía lo es. Obviamente bajé ciertas ideas. Y aquí viene la autocrítica: yo no me preparé para el festival“, aseguró.
“Preparé una rutina que sentí que era un poquito más transversal que la que hago siempre. No hice festivales. Hice solo bares. No hice shows grandes, y probé la rutina solo con la gente que me va a ver siempre, que es la gente que piensa igual que yo. Ese fue mi error. No saber a lo que iba”, sentenció.