Preocupación existe en el norte del país por el aumento de ingresos ilegales a través de la frontera por pasos no habilitados. Así lo han expresado las autoridades de Arica, donde calculan que son unas 300 personas que ingresan a Chile de forma irregular diariamente.

El alcalde de Arica, Gerardo Espíndola, abordó el tema con «El Rompecabezas» de Agricultura donde afirmó que «el número es bien incierto, es un estimado» pero que «el número real que tenemos es de cuando se sorprende a las personas pasando la frontera y por trabajo con organizaciones y personas que llegan a la municipalidad por ayuda y el trabajo que hacemos de apoyo para las guaguas y niños que ves en las calles durmiendo».

«La situación es bien dramática. Hoy día en mayoría son personas venezolanas, aunque también se han encontrado cubanos. Empezaron a ingresar en mayor cantidad cuando Perú finalizó su cuarentena», dijo el alcalde de Arica.

Espíndola cree que «hubieran pasado por la frontera si hubiera estado abierta con los papeles que corresponden, pero como la frontera está cerrada…».

Respecto a los lugares de paso, el edil dijo que «habitualmente son dos puntos de ingreso, que es la costa y ahí generalmente la Armada es quien vigila y sorprende el ingreso de personas; otra es la línea del tren que une a Arica y Tacna. Ahora con esta situación se han encontrado muchos más lugares, que también es un riesgo porque son zonas que están minadas, en el desierto que es bastante accidentado, son cerros, quebradas«.

Eso lleva al principal problema que enfrenta la frontera norte: «Estamos siendo testigos de coyotes que están traficando personas, que son personas que están con desesperación en su país, que quieren reunirse con su familia en otra parte de Chile, porque el destino no es Arica. Entonces, se aprovechan de eso, les cobran, cruzan la frontera y los dejan abandonados».

«Este tráfico de personas deja en evidencia algo mucho peor, tanto para Arica como para el país, que las fronteras son muy permeables. Tenemos una frontera que está totalmente descuidada. Lo que está pasando del tráfico de personas, que vemos en las calles, pero el tráfico de droga, de armas, de animales, de vehículos que roban de Chile debe ser más grande pero nosotros no lo observamos. Debe ser un tráfico mucho más escondido que el de personas. Entonces queda de manifiesto la ausencia del Estado en la frontera que permite que pase esto y ante una situación tan dramática, en Arica terminamos administrando una situación que le correspondería al Estado de Chile«, aseveró.

El alcalde de Arica añadió que «como municipalidad estamos bien amarrados, porque la frontera es la frontera del Estado de Chile, no la frontera de la comuna de Arica, por eso mi emplazamiento siempre ha sido al gobierno a nivel central y lo que me molesta es que cuando se refuerza la frontera se usan Carabineros de Arica, dejando sin seguridad ante la delincuencia».

«Lo que estamos haciendo son medidas de mitigación y pedir apoyo, a la ONU, la ACNUR, con las iglesias que estamos trabajando en conjunto, sobre todo con la Católica que están recibiendo gente en albergues. El ingreso per cápita de Arica es parecido a La Pintana, Pudahuel, no somos un municipio rico para hacernos cargo, entonces terminamos usando recursos de Arica para algo que le compete al gobierno central«, acusó Espíndola.