Durante Semana Santa, los huevitos de chocolate abundan en los hogares. Sin embargo, este dulce puede ser altamente peligroso para los perros.
El problema está en la teobromina, sustancia presente en el cacao. Los perros no la procesan correctamente, lo que genera toxicidad en su organismo.
“Esta condición puede desencadenar alteraciones importantes, especialmente a nivel neurológico y digestivo, cuyo impacto dependerá del tamaño del perro o gato, la cantidad ingerida y la cantidad de cacao del chocolate”, explica Hernán Tagle, médico veterinario de Virbac Chile.
Entre los síntomas más comunes se encuentran vómitos, diarrea e hiperactividad. En situaciones más graves, puede provocar convulsiones o incluso la muerte.
El chocolate amargo representa el mayor riesgo debido a su alta concentración. Por eso, mientras más consuma el animal, mayor será el peligro de intoxicación.
Especialistas recomiendan mantener estos productos fuera del alcance de las mascotas. También es clave evitar que niños les den chocolate, aunque parezca inofensivo.
Ante cualquier sospecha, se debe acudir rápidamente a un veterinario. En estas fechas, la prevención puede marcar la diferencia y proteger su vida.