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¿Cansancio constante? Experto explica cuándo podría ser una señal de anemia

¿Cansancio constante? Experto explica cuándo podría ser una señal de anemia
Anemia – Cedida

La anemia es una de las condiciones de salud más frecuentes a nivel mundial y puede afectar a personas de todas las edades, provocando síntomas como cansancio, debilidad, dificultad para concentrarse y palidez. Aunque en muchos casos se relaciona con la falta de hierro, también puede tener otros orígenes.

Frente a este escenario, Sergio Durán, académico de la Facultad de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, sede Concepción, entregó recomendaciones para prevenir su aparición, reconocer sus señales de alerta y mantener niveles adecuados de hemoglobina mediante hábitos saludables.

El profesional explicó que la anemia se produce cuando la cantidad de hemoglobina o de glóbulos rojos es inferior a lo normal. La hemoglobina cumple la función de transportar el oxígeno desde los pulmones hacia todos los tejidos del organismo. “Cuando existe anemia, disminuye la capacidad de la sangre para transportar oxígeno, por lo que los órganos y tejidos reciben un menor aporte”, destacó.

Grupos de riesgo

El académico UNAB señaló que la anemia es una condición frecuente que puede afectar a personas de cualquier edad. “Sin embargo, existen grupos que tienen un mayor riesgo de desarrollarla. Entre ellos se encuentran las personas con pérdidas crónicas de sangre”, indicó. Agregó que también presentan un mayor riesgo quienes padecen enfermedades crónicas, como algunos tipos de cáncer, artritis o VIH.

Asimismo, las personas sometidas a cirugía bariátrica pueden desarrollar anemia debido a una menor absorción de hierro y vitamina B12. A ello se suman las personas con una alimentación deficiente o que siguen dietas mal planificadas, lo que también puede favorecer la aparición de esta condición.

Por ello, es importante diferenciar el cansancio habitual del que está asociado a la anemia. “El primero suele mejorar con el descanso o el reposo. En cambio, el cansancio asociado a la anemia persiste a pesar del descanso y puede aparecer con esfuerzos mínimos e, incluso, en los casos más severos, presentarse también en reposo”.

Síntomas de alerta

Durán recomendó estar atentos a síntomas como fatiga, que puede variar desde leve hasta extrema en los casos más severos; palidez de la piel y las mucosas; sensación de falta de aire debido a la disminución del transporte de oxígeno; dolor de cabeza, mareos, palpitaciones, sensación de manos y pies fríos y debilidad generalizada o disminución de la fuerza muscular.

Para confirmar el diagnóstico, explicó que “es necesario realizar exámenes como el hemograma, que permite conocer la cantidad de glóbulos rojos y hemoglobina presentes en la sangre. Dependiendo de la sospecha clínica, el profesional de la salud puede solicitar otros exámenes, como el perfil de hierro y la ferritina, para determinar si existe una deficiencia de hierro, que corresponde a la causa más frecuente de anemia”, precisó y agregó que la evaluación clínica también es fundamental para orientar el diagnóstico y determinar el origen de esta condición.

Causas y tratamiento

Durán destacó que es fundamental identificar la causa de la anemia antes de iniciar cualquier tratamiento, ya que de lo contrario este podría resultar inadecuado o poco efectivo. “Dependiendo de la causa, el tratamiento tendrá un enfoque diferente. La anemia puede deberse a falta de hierro, deficiencia de vitamina B12, algunos tipos de cáncer, una úlcera gástrica, pólipos que generan pérdida de sangre o incluso causas genéticas, entre otras. Por lo tanto, el tratamiento debe ajustarse al factor etiológico responsable de la anemia”, precisó.

Respecto del tratamiento, el académico de la UNAB explicó que uno de los más habituales es la administración de suplementos de hierro, ya que la anemia ferropénica, es decir, la causada por deficiencia de hierro, es la más frecuente. “Es fundamental corregir la causa que originó la deficiencia, cuando esto sea posible. Si la anemia es secundaria a otra enfermedad, también debe tratarse esa condición para lograr un manejo integral del cuadro clínico”, insistió.

Revisar la alimentación

Para prevenir o mejorar una anemia por deficiencia de hierro, el académico recomendó incorporar alimentos ricos en este mineral. “Entre ellos destacan las carnes rojas magras, aves, pescados y legumbres. También es importante incorporar alimentos ricos en vitamina C, ya que favorece la absorción del hierro”, señaló. Además, indicó que es recomendable consumir verduras de hojas verdes, frutos secos y alimentos fortificados, como harina enriquecida con hierro y ácido fólico.

También aconsejó combinar alimentos ricos en hierro con alimentos que aporten vitamina C, ya que esta asociación favorece significativamente su absorción. Asimismo, recomendó evitar el consumo de té o café inmediatamente después de las comidas, esperando al menos dos horas. “Es aconsejable remojar las legumbres durante una noche antes de cocinarlas, ya que esto ayuda a disminuir compuestos que dificultan la absorción del hierro. Por último, se debe evitar la automedicación con antiácidos, ya que su uso prolongado puede alterar la absorción del hierro y de la vitamina B12”, agregó.

Errores y mitos

Asimismo, Durán explicó que “si bien algunas recomendaciones naturales pueden ser beneficiosas, solo constituyen un complemento al tratamiento. Por ejemplo, suele recomendarse el consumo de betarraga; sin embargo, la cantidad de hierro que aporta es insuficiente para tratar una anemia por sí sola”.

Otro mito frecuente es creer que la contextura física determina si una persona tiene anemia o pensar que esta condición afecta exclusivamente a las mujeres. Asimismo, desaconsejó el uso de suplementos de hierro sin supervisión médica. “Ya que antes de consumirlos es importante consultar a un profesional de la salud, confirmar el diagnóstico e identificar la causa de la anemia, ya que no todos los tipos requieren el mismo tratamiento. Además, la automedicación puede enmascarar otro problema de salud que esté provocando la anemia, retrasando su diagnóstico y favoreciendo que el cuadro clínico se complique”, finalizó.

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