Las vacaciones son el momento perfecto para relajarse, pero también pueden traer riesgos si no se toman medidas básicas de precaución.
Antes de viajar, revisa tu vehículo: frenos, luces, neumáticos y aceite deben estar en buen estado. Lleva extintor, botiquín y rueda de repuesto. Si viajas en bus o avión, guarda los números de emergencia y llega con tiempo.
En el auto, los niños deben usar sillas adecuadas a su edad. Nunca dejes a menores ni mascotas solos dentro del vehículo, sobre todo en días calurosos.
En playas y piscinas, respeta señales de advertencia y mantén vigilancia activa, especialmente si hay niños. Para caminatas o excursiones, planifica bien tu ruta y evita el calor extremo.
Lleva siempre el celular cargado, mapas offline y contactos de emergencia. Con pequeños cuidados, puedes disfrutar unas vacaciones seguras y sin accidentes.