Asados, empanadas, choripanes, terremotos, mote con huesillos y comidas hasta más tarde de lo habitual. Después de varios días de celebraciones, es común terminar Fiestas Patrias con sensación de pesadez, cambios en la digestión y ganas de “compensar” rápidamente los excesos.
Pero, ¿cuánto demora realmente el cuerpo en volver a la normalidad?
Javiera Herrera, directora de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, explica que no existe un tiempo promedio de recuperación, porque dependerá de cada persona, sus hábitos y cómo se alimentó durante estos días.
Más que contar cuántas horas o jornadas se necesitan, la recomendación es comenzar a recuperar las rutinas que probablemente se alteraron durante las celebraciones.
“En estos días uno cambia mucho los horarios de alimentación, come más tarde o va picoteando durante el día. Por eso, lo importante es volver a los horarios que teníamos habitualmente, con desayuno, almuerzo, idealmente una cena y alguna colación si corresponde”, explica Herrera.
Agua y fibra: dos aliados después del 18
Uno de los primeros aspectos que recomienda recuperar es una buena hidratación. Durante Fiestas Patrias, el agua muchas veces pierde espacio frente a bebidas, terremotos, mote con huesillos y otras preparaciones.
A esto se suma el consumo de alcohol, que puede favorecer la deshidratación. Por eso, Herrera recomienda priorizar nuevamente el agua durante el día. También se puede complementar con agua saborizada naturalmente con trozos de fruta o infusiones sin azúcar añadida.
Otro problema frecuente después de varios días de asados es el estreñimiento. El mayor consumo de carnes, junto con los cambios de horarios y una menor presencia de ciertos alimentos, puede modificar el tránsito intestinal.
Para enfrentarlo, la nutricionista recomienda aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra, especialmente frutas y verduras, además de cereales integrales, arroz o pastas integrales y productos que contengan salvado de trigo o avena.
“Consumir alimentos ricos en fibra e hidratarse bien puede ayudar a mejorar este proceso que muchas veces cambia durante estos días”, señala.
¿Hay que “compensar” todo lo que comimos?
Después del 18 también aparece la preocupación por los posibles kilos ganados y la tentación de realizar cambios drásticos en la alimentación.
Herrera llama a evitar esa mirada. Cuatro días de celebraciones no deberían transformarse en una carrera por bajar de peso inmediatamente, sino en una oportunidad para retomar progresivamente los hábitos habituales.
“No es que en cuatro días una persona necesariamente vaya a subir tanto de peso. Lo importante es pensar en el tiempo y volver a una alimentación equilibrada”, explica.
Con la llegada de la primavera, además, existe una mayor disponibilidad y apetencia por preparaciones frescas. Incorporar verduras, frutas y alimentos que aporten fibra, vitaminas y minerales puede ser una buena manera de retomar una rutina más equilibrada de cara a los próximos meses.
También es recomendable dar un descanso al consumo excesivo de alcohol después de varios días de celebración.
Así, más que buscar una dieta “detox” o preguntarse cuántos días tardará el organismo en borrar los excesos del 18, la recomendación es más sencilla: volver a los horarios habituales, hidratarse, recuperar el consumo de fibra y retomar progresivamente la alimentación de siempre.
“No hay una cantidad determinada de días para recuperarse. Lo importante es volver a cómo uno se alimentaba antes”, concluye Herrera.