El dolor de estómago es uno de los malestares más comunes y puede aparecer por mala alimentación, estrés o digestión lenta. Para quienes prefieren evitar medicamentos, existen remedios naturales simples y efectivos.
La clásica infusión de manzanilla es ideal para relajar el sistema digestivo. Tomarla tibia después de comer ayuda a reducir la inflamación y el malestar estomacal.
Otro aliado es el jengibre, que alivia náuseas y gases. Puedes hervir un trozo en agua y beberlo lentamente. También es útil cuando hay sensación de hinchazón.
Para la acidez, una mezcla de limón con bicarbonato en agua tibia puede ofrecer un alivio rápido. Eso sí, no se recomienda en ayunas ni como uso frecuente.
Finalmente, aplicar una compresa caliente en el abdomen relaja los músculos del estómago y alivia cólicos leves, sin necesidad de ingerir nada.