El regreso a clases marca el fin de las vacaciones y el retorno a la rutina escolar. Para muchos estudiantes, este proceso puede provocar estrés y ansiedad.
Los cambios de horario, nuevas responsabilidades y el reencuentro con compañeros pueden generar nerviosismo. Sin embargo, especialistas señalan que esta reacción es completamente normal.
Prepararse con anticipación puede ayudar a disminuir la ansiedad escolar. Organizar útiles, revisar horarios y preparar la mochila entrega mayor sensación de control.
También es importante retomar gradualmente los horarios de sueño. Dormir bien permite enfrentar de mejor manera el inicio del año académico.
Hablar sobre lo que se siente también resulta fundamental. Conversar con padres, profesores o amigos ayuda a compartir preocupaciones y sentirse acompañado.
Además, mantener actividades recreativas como deporte o música puede ser positivo. Estas prácticas ayudan a enfrentar el regreso a clases con mayor tranquilidad.
¡Iniciamos un nuevo año escolar juntos! 👐🏼🔔 Hoy, comunidades educativas a lo largo de Chile se reúnen para seguir creando, formando y aprendiendo.#VolvamosAClases pic.twitter.com/joowtjDxOs
— Ministerio de Educación (@Mineduc) March 4, 2026