Durante una ola de calor, los niños corren mayor riesgo de sufrir un golpe de calor, ya que su cuerpo no regula la temperatura con la misma eficacia que el de un adulto.
Para evitar complicaciones, es fundamental que padres y cuidadores tomen precauciones simples pero efectivas.
Consejos clave para prevenir el golpe de calor en niños:
-
Hidratación constante: Ofrecer agua frecuentemente, aunque no pidan.
-
Ropa ligera: Usar prendas claras y frescas, junto con gorros que protejan del sol.
-
Evitar el sol directo: No salir entre las 11:00 y las 17:00 horas.
-
Ambientes frescos: Mantener el hogar ventilado o con cortinas cerradas.
-
Nunca dejarlos en el auto: Las altas temperaturas dentro del vehículo pueden ser fatales.
Síntomas de golpe de calor: Piel muy caliente, mareos, somnolencia, vómitos o irritabilidad. Ante cualquiera de estos signos, hay que buscar atención médica de inmediato.