Dormir bien no es un lujo: es una necesidad. Para quienes luchan contra el insomnio, adoptar ciertos hábitos puede marcar la diferencia al momento de descansar.
Mantener una rutina de sueño es esencial. Acostarse y despertarse a la misma hora, incluso los fines de semana, ayuda a regular el reloj biológico.
Evitar pantallas antes de dormir también es clave. La luz azul de celulares y computadores interfiere con la melatonina, la hormona del sueño.
Otra recomendación útil es crear una rutina relajante. Leer, tomar un baño tibio o hacer respiraciones profundas ayuda a preparar el cuerpo para dormir.
Además, se debe evitar cafeína, azúcar y comidas pesadas de noche, y usar la cama solo para dormir. Así, el cuerpo entiende cuándo es hora de descansar.