El sentido del oído es fundamental para la calidad de vida, ya que permite comunicarse, percibir señales de alerta y mantenerse conectado con el entorno. Sin embargo, muchas veces su cuidado se deja en segundo plano hasta que aparecen problemas auditivos.
El otorrinolaringólogo de Clínica INDISA, Roberto Arias, advierte que el daño auditivo puede ser permanente, por lo que la prevención resulta clave desde edades tempranas.
“La audición es un sentido que tendemos a dar por sentado, pero una vez que se daña, las células ciliadas del oído interno no se regeneran. A diferencia de un corte en la piel, el daño auditivo es permanente y acumulativo. Por eso es crucial adoptar medidas preventivas desde temprana edad”, explicó.
La regla 60/60 para cuidar la audición
En un contexto donde el uso de audífonos es cada vez más frecuente, los especialistas recomiendan aplicar la llamada regla 60/60. Esta consiste en no utilizar auriculares por más de 60 minutos seguidos y mantener el volumen por debajo del 60% de la capacidad máxima del dispositivo.
Según el especialista, esta práctica ayuda a reducir el riesgo de trauma acústico, que puede producirse cuando el oído se expone a sonidos intensos durante largos periodos.
“El trauma acústico ocurre cuando las ondas sonoras impactan contra el tímpano y estimulan excesivamente al nervio auditivo. Este daño puede producirse de forma aguda, por sonidos como explosiones, o de manera crónica, por la exposición prolongada a música con audífonos a volumen elevado. La regla 60/60 aborda precisamente la intensidad y el tiempo de exposición”, señaló Arias.
Algunas señales pueden indicar que el volumen es demasiado alto, como tener que elevar la voz para conversar cuando hay música de fondo, no escuchar a alguien que habla a un metro de distancia o que las personas cercanas puedan oír lo que sale de los audífonos.
El impacto de la pérdida auditiva
Diversos estudios advierten que alrededor de 1.100 millones de personas en el mundo están en riesgo de sufrir pérdida auditiva debido a prácticas de escucha inseguras, como el uso de audífonos a volumen elevado.
El especialista también advierte que el problema no solo afecta la audición, sino que puede generar consecuencias psicológicas y sociales.
“La pérdida auditiva no solo afecta la capacidad para comunicarse, sino que tiene consecuencias psicológicas y sociales. Las personas con problemas de audición tienden a aislarse, experimentan dificultades laborales y tienen mayor riesgo de desarrollar depresión. En adultos mayores, existe una fuerte correlación clínica entre la pérdida auditiva no tratada y el deterioro cognitivo acelerado”, explicó.
Para proteger la audición, además de aplicar la regla 60/60, los expertos recomiendan hacer pausas en el uso de dispositivos de audio, evitar volúmenes altos y utilizar protección auditiva en ambientes ruidosos.